El Vicario Néstor Martínez recordó a Jesús como Rey del Universo, sobre la mentira, la ambición y la corrupción
Alexis Massieu
La Prensa
Ante el inminente fin del año litúrgico, la comunidad católica se prepara para el primer domingo de Adviento, y por eso motivo, el día de ayer el Párroco Néstor Daniel Martínez, invitó a los fieles a elaborar sus coronas de Adviento para ser bendecidas en las misas. Recordando a Jesús como rey del universo, por sobre la mentira, la ambición o la corrupción.
Fue desde la Parroquia Santiago Apóstol, que Monseñor Néstor Martínez, explicó que este cierre del ciclo litúrgico, coincide con la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, una celebración que invita a la reflexión sobre la naturaleza del reinado del hijo de Dios.
Durante la homilía, destacó que la corona de Jesús no era de oro ni piedras preciosas, sino de espinas, y su trono no es precisamente un asiento de poder terrenal, sino la cruz. Lugar desde donde Jesús se presenta a la humanidad como su rey, con un reinado que es diferente a las expectativas mundanas, abarcando todo tiempo, espacio, culturas, lenguas y condiciones sociales.
Recordó cómo fue que entre la multitud, la gente y los soldados que estuvieron presentes en la crucifixión, hubo quien desafiaba a Jesús para que demostrara su poder bajándose de ella. Por el contrario, uno de los ladrones a sus costados, en lugar de eso, le pidió que se acordara de él cuando llegara a su reino. Y Jesús le respondió: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.”
Durante el sermón se enfatizó la importancia de reconocer a Jesús como rey en la vida, permitiéndole reinar en la inteligencia, en el corazón y la voluntad propia.
En contraste con el reinado de Jesús, el sacerdote habló sobre la presencia del autoritarismo, la corrupción, la mentira, el engaño y la manipulación que a menudo prevalecen en el mundo y sus gobiernos, generando división, fragmentación y dolor, como la violencia que se ha experimentado en nuestro país. Haciendo un llamado para que prevalezcan los valores, como la verdad, la justicia, la misericordia, la paz y el amor.