Nos recuerda que Dios quiso nacer en la sencillez de una familia, en un pesebre humilde, para enseñarnos que el amor verdadero no necesita grandeza para ser eterno. Hoy, en Monclova y en cada rincón de Coahuila, ese mensaje sigue vivo en los hogares que trabajan, que luchan y que no pierden la fe. El nacimiento de Jesús nos invita a mirar a la familia como el primer hogar de la esperanza, donde se aprende a amar, a perdonar y a servir.
Como medio de comunicación, La Prensa agradece profundamente a sus lectores y a cada uno de los hombres y mujeres que, con su esfuerzo diario, escriben la historia de nuestros pueblos. A nuestros trabajadores, colaboradores y a las familias que confían en este periódico, les expresamos nuestro reconocimiento y gratitud.
Que esta Navidad nos encuentre unidos, agradecidos y con el corazón abierto. La Prensa les desea una Navidad llena de paz, fe y esperanza, que el Niño Dios nazca en cada hogar y fortalezca a Monclova, a Coahuila y a todos los que día con día construyen esta tierra con dignidad y trabajo