La economía nacional en 2026 repuntaría 1.2% impulsado por tasas de interés más bajas y un gasto público menos restrictivo
Por Staff/Agencias
La Prensa
MÉXICO.- Todo indica que en 2026 la economía nacional podría recuperar el crecimiento en términos per cápita, tras un 2025 en el que, según las expectativas de crecimiento recogidas mensualmente por Banxico, el producto per cápita se contrajo. De acuerdo con esta encuesta, se prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 1.2% en 2026. Aun de cumplirse estas proyecciones, México seguirá siendo una de las cuatro economías con peor crecimiento en América Latina.
¿Qué factores están detrás de esta aceleración económica? En primer lugar, las finanzas públicas dejarán de ser un elemento restrictivo. Después de haber ajustado el déficit público del 6% al 4.5% del PIB en 2025, el presupuesto aprobado por el Congreso propone mantener un déficit prácticamente constante. La política monetaria también tendrá un efecto positivo, ya que se anticipa que la tasa de interés real promedio en 2026 sea al menos dos puntos porcentuales más baja que la registrada en 2025.
Algunos proyectos de infraestructura del gobierno y ciertas obras asociadas a proyectos público-privados también impulsarán la actividad económica. Finalmente, el vehículo estructurado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Banobras, que contará con 250 mil millones de pesos para el pago a proveedores de Pemex, proporcionará liquidez a un sector que ha enfrentado limitaciones financieras severas debido a los atrasos en los pagos de la empresa pública.
Es probable que la inflación se mantenga alrededor del 4% o que sufra un aumento debido a las presiones de precios generadas por las políticas de crecimiento salarial y el aumento de aranceles. A medida que el costo unitario de la mano de obra y de algunos insumos importados aumente, los productores trasladarán parte de estos incrementos a los precios. Independientemente de la opinión que se tenga sobre la idoneidad de la política salarial, es innegable que sus efectos inflacionarios persistirán durante los próximos años, complicando la consecución de las metas de inflación del Banco de México.
La mayoría de los analistas también espera un comportamiento estable del tipo de cambio ya que la dependencia del país del ahorro externo es nula y los inversionistas muestran confianza sobre la salud fiscal y financiera del país, el diferencial de tasas de interés entre el peso y el dólar dejará de reducirse y el ahorro privado es casi suficiente para cubrir las necesidades de financiamiento del sector público. En este contexto, en la medida que se materialicen las expectativas de un buen resultado en el proceso de revisión del T-MEC, el tipo de cambio nominal podría experimentar una apreciación adicional.
Este escenario podría verse afectado negativamente si los mercados bursátiles internacionales presentan una corrección, las presiones inflacionarias en Estados Unidos se profundizan o se da una pérdida de confianza en la autoridad monetaria asociada al nombramiento del nuevo presiente de la Reserva Federal. El principal factor interno de incertidumbre para la economía nacional seguirá siendo la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Aunque la probabilidad de llegar a un buen acuerdo para el país es alta, dado que las exportaciones mexicanas son complementarias a la estructura productiva de Estados Unidos, durante 2026 la negociación dependerá de cómo el gobierno estadounidense decida abordar este tema en un año electoral.
¿Optará el presidente Trump por mostrar su fortaleza a través de medidas simbólicas a lo largo del año en los temas de seguridad, migración y comercio exterior que puedan complicar a nuestro gobierno y perjudicar nuestra economía, o intentará finalizar rápidamente la negociación para presentarla como un logro de su Administración para reducir la migración, limitar la entrada de opioides de México y revitalizar el empleo y el sector manufacturero de Estados Unidos? La respuesta a estas preguntas determinará si el escenario de crecimiento compartido por la mayoría de los analistas se materializa o si en 2026 continuaremos registrando un nulo crecimiento en términos per cápita.