Falta de espacio y equipamiento obliga a pacientes a permanecer sentados en bancas de aluminio, y otros en camillas de ambulancias en las que fueron trasladados
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
La saturación en el área de Urgencias de la Clínica 7 del IMSS seguirá siendo un problema, aun con la reciente rehabilitación del hospital, ya que la falta de espacio y equipamiento continúa afectando la atención a los derechohabientes, denunciaron familiares de pacientes a 10 días de la reubicación del servicio del Block B.
De acuerdo con los testimonios, la insuficiencia de camillas ha obligado a que pacientes permanezcan sentados en bancas de aluminio, mientras otros continúan sobre las camillas de las ambulancias en las que fueron trasladados.
Sin embargo, lo que preocupa a los familiares de los derechohabientes es que las camillas de ambulancias no cuentan con la estabilidad ni las condiciones adecuadas para estancias prolongadas, lo que representa un riesgo para los pacientes y deja sin equipo primordial a los cuerpos de emergencia.
Derechohabientes manifestaron que además de esta situación hay muchos pacientes encamados ubicados en los pasillos, y otros reciben atención en sillas, ante la incapacidad del espacio para absorber la demanda diaria, lo que mantiene el servicio en condiciones de saturación permanente.
Familiares reconocieron que la reciente rehabilitación del hospital, en la que se invirtieron más de 160 millones de pesos, mejoró notablemente la imagen del inmueble, con instalaciones más dignas, mejor pintura e infraestructura renovada, obra que fue entregada hace apenas algunos días.
Sin embargo, advirtieron que la inversión millonaria no resolvió el problema de fondo, al no ampliarse la capacidad real del área de urgencias ni el número de camillas disponibles.
Subrayaron que, mientras no se atienda esta deficiencia, la atención a los derechohabientes seguirá siendo limitada, por lo que urgieron al IMSS a implementar medidas inmediatas que garanticen un servicio médico digno y seguro.