Evitan que se divulguen sus identidades para no dar pie a que caigan sus acciones por incertidumbre en sus accionistas, expresa experto en finanzas
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
La confidencialidad que procuran los grupos industriales interesados en AHMSA para evitar que se divulguen sus identidades, es para evitar una caída de sus acciones por incertidumbre en sus accionistas por informaciones de compra, en este caso por mil 127 millones de dólares, además de necesidades de inversión por mil 500 millones de dólares.
Un experto en finanzas, explicó que las acciones de una empresa compradora suelen caer tras una adquisición porque sus inversores temen que se pague un precio excesivo; que no genere las sinergias esperadas; que se endeude demasiado; o que la operación distraiga a la dirección de su negocio principal.
Desde que el 11 de septiembre de 2025, la sindicatura de AHMSA-MINOSA abrió las puertas de sus instalaciones a interesados en participar en la subasta, los que se acercaron condicionaron la confidencialidad, sigilo, o secrecía para evitar afectaciones en sus negocios.
El 8 de enero anterior, se informó que suman ocho capitales los potenciales postores en la subasta, de los cuales cuatro o cinco son altamente serios para intervenir en la almoneda del próximo 2 de marzo, ellos mantienen alta confidencialidad en el proyecto.
El analista financiero añadió, “no viendo los inversores de las empresas compradoras un valor a corto plazo o temiendo que las expectativas futuras no se cumplan, esto lleva a ventas masivas de las acciones, por eso los interesados guardan en secrecía el proyecto”.
El 8 de enero anterior, la sindicatura de AHMSA-MINOSA, reveló que suman ocho capitales como potenciales postores de la subasta, de los cuales cuatro o cinco son altamente serios para intervenir en la almoneda del próximo 2 de marzo.
Señalaron que el desplome de las acciones de una empresa tras una noticia se debe principalmente a un desequilibrio entre la oferta y la demanda, impulsado por el miedo, la incertidumbre o la decepción de los inversores ante la nueva información.
Dijo que en algunos casos los accionistas inversores de las empresas temen que comprar otra empresa, incremente la deuda o genere uso considerable de efectivo porque las operaciones se financian con endeudamiento ,o agotando reservas de efectivo, lo que aumenta el riesgo financiero,.
Los accionistas, detalló, ‘pueden no estar de acuerdo con la adquisición o creer que las empresas adquiridas cualquiera que sea no necesariamente AHMSA, tiene problemas múltiples y les afecte”.