Había sido víctima de compañeros de escuela primaria
Con sólo 11 años, el menor fue rescatado por su madre quien lo encontró tratando de consumar el dramático acto. Los hechos se presentaron en la colonia 21 de Marzo
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
La oportuna intervención de una madre evitó que un menor de tan solo 11 años de edad protagonizara una tragedia en su propio hogar, luego de que presuntamente atentara contra su vida al verse rebasado emocionalmente por el bullying que aseguró haber sufrido por parte de sus compañeros de primaria.
Los hechos se registraron por la mañana en un domicilio ubicado sobre la calle 44 de la colonia 21 de Marzo, cuando la mujer ingresó a la habitación de su hijo para pedirle que se preparara para acudir a la escuela y, al no encontrarlo en su cama, salió de inmediato al patio, donde observó que el niño estaba consumando su escape por la puerta falsa, logrando auxiliarlo de manera inmediata.
Tras ponerlo a salvo y en medio de la angustia, la madre cuestionó al menor sobre las razones que lo llevaron a tomar esa decisión, confesándole el niño que se sentía cansado de las constantes burlas y agresiones que, según relató, recibía por parte de algunos de sus compañeros de clase, situación que lo mantenía en un estado de fuerte presión emocional.
Ante la gravedad del caso, la mujer acudió a la escuela primaria Ramiro Cárdenas, donde el menor cursa sus estudios, para informar lo sucedido; sin embargo, se precisó que las agresiones señaladas no se habrían presentado durante el horario escolar, sino en el periodo vacacional, por lo que los docentes dieron aviso a la Policía Escolar para que tomara conocimiento.
Las autoridades solicitaron a la madre trasladar al menor al Hospital Amparo Pape de Benavides para una valoración médica inicial y, posteriormente, recibir las indicaciones correspondientes, haciendo énfasis en la atención psicológica especializada como una medida prioritaria.
PRONNIF FUE NOTIFICADO DEL HECHO.
La titular de la Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia, Martha Herrera, informó que las autoridades fueron notificadas oportunamente, tanto por el propio hospital como por otras instancias, confirmando que el menor se encuentra estable dentro de lo que cabe.
Señaló que ya se contempla una intervención psicológica para analizar las razones que lo llevaron a esta situación y determinar el grado de afectación emocional.
Explicó que, de acuerdo con los resultados de dicha valoración, el menor podría ser canalizado a instancias especializadas como CESAME en la ciudad de Saltillo, debido a la falta de psiquiatra en el Hospital General de la localidad.
Subrayó que el objetivo central es brindar acompañamiento integral al niño y a su familia, dotándolos de las herramientas necesarias para garantizar su integridad, bienestar emocional y un entorno seguro.