CON EL CONCEPTO “BICHI AND CEVICHE” RECORRE EL CARIBE
Con trayectoria en restaurantes de talla internacional, Alexandra Arellano comparte su herencia gastronómica fuera del país
Por Iván Villarreal
La Prensa
La cocina mexicana recorre mares y fronteras de la mano de la chef monclovense Alexandra Arellano Padilla, quien actualmente comparte los sabores del país en distintos rincones del mundo a bordo del velero Adela, a través del proyecto Mexican Take Over, bajo el concepto Bichi and Ceviche.
Egresada del Instituto Culinario de México y orgullosamente coahuilense, Alexandra se desempeña como chef personal del propietario del velero y su familia, con quienes recorre las Antillas Mayores y Menores. El proyecto gastronómico tendrá presencia en la isla de Antigua, territorio que junto con Barbuda se rige bajo leyes inglesas y forma parte de las Antillas Menores.
Nacida en Torreón, Coahuila, pero radicada en Monclova, Alexandra proviene de una familia con profunda tradición restaurantera. Su bisabuelo, Raymundo Medel Valderrama, fue pionero en abrir ostionerías en el desierto coahuilense, entre ellas la reconocida La Costa Azul, herencia que, asegura, despertó en ella el gen emprendedor.
Su formación profesional la ha llevado por algunas de las cocinas más importantes del mundo. Obtuvo el certificado en Perfeccionamiento de Técnicas Culinarias por el Basque Culinary Center, realizó prácticas en el restaurante Nerua, en Bilbao, y en el prestigiado Mugaritz, en Errentería.
Su camino inició en Monterrey, con prácticas en San Pedro Garza García, donde una frase del empresario Felipe Chapa marcó su visión profesional: “Yo no necesito cocineros artistas, necesito cocineros con cabeza”. Más adelante representó a México en Las Vegas, Nevada, en el concurso Almost Famous Chef de San Pellegrino 2010, y continuó su aprendizaje en Tabasco con el chef Aquiles Chávez, profundizando en la diversidad de la cocina mexicana.
En 2011 vivió una experiencia formativa en Gante, Bélgica, en el restaurante Volta, enfrentando el reto del idioma y el trabajo multicultural.
De regreso en México incursionó en el ámbito empresarial al abrir, junto a su hermano, un salón de té estilo inglés en Pachuca, Hidalgo, negocio que continúa operando hasta la fecha.
Decidida a seguir creciendo, emigró a España con el objetivo de trabajar en un restaurante con estrella Michelin. Tras años de insistencia, logró ingresar a Nerua y posteriormente a Mugaritz, donde trabajó durante diez meses y cumplió uno de sus mayores anhelos profesionales.
En 2019 fue semifinalista del concurso Cocinero del Año en España, siendo la única mujer y la única mexicana en alcanzar esta distinción. Participó con platillos como aguachile de carabinero, fritada de cabrito y lingote de chocolate con chile y jamaica.
Aunque se adapta a distintas cocinas, Alexandra afirma que su esencia sigue estando en el sabor del norte: asado de puerco, cabrito, frijoles con veneno y, en general, la cocina mexicana, a la que considera su mayor fortaleza.
“Pase lo que pase, voy a seguir compartiendo mi cultura, mi cocina y mi sonrisa con todos los que estén dispuestos a recibirla”, afirma la chef monclovense, quien hoy lleva el nombre de Coahuila y de México a los fogones del mundo.