EN RIESGO LA ESTABILIDAD LABORAL EN LA FRONTERA
Isidro de los Santos, presidente de Canacintra, advierte que la falta de incentivos y el posible cobro del DAP ponen en riesgo miles de empleos formales
Por: Roberto Hernández
LA PRENSA
PIEDRAS NEGRAS, COAHUILA. – Las decisiones en materia laboral y fiscal tomadas en distintos niveles de gobierno comienzan a reflejarse con mayor fuerza en la frontera norte, donde empresas industriales y comerciales enfrentan una creciente presión financiera que amenaza el empleo formal y la competitividad regional.
En Piedras Negras, trascendió que la empresa UTILITY habría iniciado un proceso de recorte de personal como parte de una estrategia para contener el incremento de costos operativos. De acuerdo con versiones entre trabajadores y proveedores, los primeros ajustes habrían impactado al personal operativo, y no se descarta una reestructura más amplia que alcance mandos medios y áreas administrativas en los próximos días. La empresa no ha emitido hasta el momento un posicionamiento oficial; sin embargo, el caso refleja una situación que comienza a repetirse en distintos puntos de la frontera.
Empresarios del norte del país advierten que el aumento al salario mínimo, aplicado de manera generalizada y sin estímulos específicos para la región, está generando efectos contrarios a los objetivos planteados. Un industrial con inversiones en Coahuila y Texas señaló que la falta de incentivos ha colocado a muchas compañías en una posición vulnerable.
“Desde la Ciudad de México se decretan aumentos sin considerar la realidad de la frontera. Aquí competimos directamente con plantas en Estados Unidos y Asia. Incrementar el salario mínimo sin estímulos fiscales, sin reducción de cargas patronales y sin apoyo a la industria obliga a las empresas a recortar personal o frenar inversiones”, afirmó Isidro De Los Santos Villarreal, presidente Canacintra Piedras Negras.
A esta presión se suma la preocupación del sector productivo ante la intención del actual gobierno municipal de aplicar el cobro del Derecho de Alumbrado Público (DAP) a empresas y maquiladoras. Aunque el monto pueda considerarse mínimo de manera individual, empresarios advierten que, en el contexto actual, cualquier nuevo impuesto representa un golpe adicional que la industria difícilmente puede absorber.
El líder empresarial advirtió que este escenario no es aislado y que diversos sectores productivos de la región enfrentan una acumulación de cargas que ponen en riesgo la estabilidad laboral. Señaló que el problema no es un solo factor, sino la suma de incrementos salariales, cuotas obrero-patronales, costos de energía, insumos y ahora nuevos gravámenes locales.
Empresarios locales señalan que, mientras el gobierno presume cifras macroeconómicas positivas, en municipios industriales como Piedras Negras la realidad es distinta. “Aquí no sobra el dinero. Cada nuevo costo, por pequeño que parezca, se traduce en presión directa sobre el empleo y la permanencia de las empresas”, señaló otro industrial consultado.
Organismos empresariales reiteraron que no se oponen a mejores salarios ni al fortalecimiento de las finanzas públicas, pero insistieron en que cualquier ajuste debe ir acompañado de estímulos, diálogo y políticas diferenciadas para la frontera norte. De no realizarse correcciones, advierten, los recortes de personal, la cancelación de inversiones y la pérdida de competitividad podrían intensificarse en las próximas semanas.
En la frontera norte, el debate ya no es ideológico, sino económico: cómo sostener empleos formales y actividad productiva en un entorno donde la acumulación de decisiones fiscales y laborales comienza a rebasar la capacidad de las empresas para mantenerse operando.