Irónicamente, unas horas después de que Pats consiguió su boleto al Super Bowl, Shelly Sepulveda perdió la vida.
Por STAFF / LATINUS
La Prensa
Shelly Sepulveda era una enfermera neonatal de Medway, Massachusetts, fiel aficionada de los New England Patriots, que en medio de su lucha contra el cáncer de ovario cumplió el sueño de ver en vivo un partido de su equipo y recibió como obsequio boletos para el Super Bowl LX.
El pasado 14 de enero, el dueño de los Pats, Robert Kraft, la sorprendió con boletos para el Super Bowl, con la esperanza de que el equipo llegaría y que Shelly podría estar en el gran partido de la NFL.
Sin embargo, el lunes pasado Sepulveda falleció, apenas unas horas después de que los Patriots derrotaron a los Broncos de Denver en el campeonato de la AFC, asegurando su lugar en el Super Bowl, según informó su esposa Tami Sepulveda.
“Definitivamente tengo fe en que llegaremos hasta el final, esos jugadores de los Patriots son muy fuertes”, dijo en aquel momento Shelly, confiada de que su equipo estaría en el Super Bowl, tal como ocurrió.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento hubo gran consternación luego de que su historia había conmovido a muchas personas.
“When I’m here I don’t think about cancer, I watch the Patriots.”
— New England Patriots (@Patriots) January 14, 2026
Robert and Dr. Dana Kraft surprised Shelly Sepulveda, Patriots fan and neonatal intensive care nurse battling cancer, with tickets to Super Bowl LX. pic.twitter.com/JEZxUG2cDC
MUJER EJEMPLAR
Sepulveda dedicó su vida a ayudar a los demás. Ella y su esposa acogieron a más de 20 niños y adoptaron a cinco que no tenían un hogar al que regresar.
“Acogimos a estos niños para darles una buena vida y son niños maravillosos. Y cuando se enteraron de que su madre estaba enferma, se esforzaron al máximo y ayudaron”, dijo Sepulveda.
Dos años después de comenzar su lucha contra el cáncer de ovario, Sepulveda experimentó lo que se sentía ser la receptora de tanta generosidad.
“Saber que voy al Super Bowl, conocer al Sr. Kraft y estar en el campo… estas son lágrimas de felicidad, no de tristeza. Porque, ¿quién tiene la oportunidad de hacer algo así?”, dijo en su momento.