Tras encarcelamiento del alcalde Rivera
En su movimiento señalan que el entonces edil los obligaba a portar esa prenda durante sus labores
José Ortega
La Prensa/Monitor Expresso
La crisis política en el municipio de Tequila, Jalisco, se intensificó luego de que trabajadores del ayuntamiento y prestadores de servicios turísticos realizaran una protesta pública en la que quemaron chalecos color guinda que, según denunciaron, estaban obligados a portar durante sus labores.
Los manifestantes señalaron que el uso de esta indumentaria no era voluntario y que su inconformidad no estaba dirigida contra algún partido político en específico, sino contra una imposición del gobierno municipal, encabezado por el alcalde Diego “N”, detenido recientemente por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Personal del sector turístico afirmó que también era obligado a portar los chalecos, pese a que la Ley General de Turismo prohíbe el uso de vestimenta con connotaciones partidistas en la prestación de estos servicios. Además, denunciaron cobros indebidos, entre ellos el pago de los propios chalecos y el aumento en el costo de las pulseras turísticas, que habría pasado de 25 a 50 pesos por visitante.
La quema de los chalecos fue interpretada por los trabajadores como un acto simbólico de deslinde y protesta, en el que acusaron el uso del aparato municipal con fines políticos y de control interno. El caso Tequila continúa evidenciando tensiones laborales, descontento social y un deterioro institucional en el gobierno local.