Sheinbaum respondió indirectamente al contexto al asegurar que los apoyos no están condicionados políticamente ni existen intermediarios
Agencia Reforma
Sheinbaum afirmó que en los gobiernos de la 4T no hay corrupción en medio de investigación contra autoridades municipales de Morena.
Ciudad de México.- En medio de investigaciones contra autoridades municipales emanadas de Morena, la Presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que en los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación no hay corrupción y sostuvo que el dinero público se entrega directo a la población.
Durante un acto público, la Mandataria afirmó que el presupuesto social ya está blindado constitucionalmente y rechazó prácticas del pasado.
“El dinero es del pueblo nosotros somos administradores del dinero del pueblo que además es sagrado. Cero corrupción en los gobiernos de la transformación”.
El mensaje lo lanzó mientras autoridades federales mantienen abierta una indagatoria contra el Alcalde morenista de Tequila, Jalisco, Diego Rivera, detenido por presuntos vínculos delictivos, caso que ha sido utilizado por la oposición para cuestionar la narrativa anticorrupción del movimiento.
Sheinbaum respondió indirectamente al contexto al asegurar que los apoyos no están condicionados políticamente ni existen intermediarios.
“Nadie se queda con los recursos ni nadie pide nada a cambio es una relación directa entre el Gobierno y el pueblo”, dijo.
La Presidenta sostuvo que, a diferencia de administraciones anteriores, los programas sociales pasaron de ser beneficios discrecionales a derechos constitucionales.
También defendió el modelo político surgido tras la llegada de Morena al poder en 2018 y aseguró que el país cambió de rumbo.
“Somos gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. En México manda uno solo y ese es el pueblo de México”.
El pronunciamiento se da en el contexto de la investigación contra el edil detenido, un caso que ha generado tensión política al tratarse de uno de los primeros alcaldes en funciones del partido gobernante arrestado durante la actual administración federal, lo que ha llevado al Gobierno a reforzar su discurso de combate a la corrupción y a deslindar responsabilidades individuales.