A casi tres años, la guerra ha cobrado la vida de más de 40 mil personas, según las cifras de ONU, aunque grupos humanitarios apuntan que cifra real podría ser mayor
El Cairo.- Un 4taque con drones perpetrado por un conocido grupo paramilitar alcanzó el sábado a un vehículo en el que viajaban familias desplazadas en el centro de Sudán y mat0 al menos a 24 personas, entre ellas a ocho niñ0s, según un grupo de médicos; esto un día después del 4taque a un convoy con ayuda del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
El operativo de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) ocurrió cerca de la ciudad de Rahad, en la provincia de Kordofán del Norte, indicó la Red de Médicos de Sudán, que monitorea la guerra en la nación africana. El vehículo llevaba a desplazados que huyeron de los combates en la zona de Dubeiker, señaló el grupo en un comunicado. Entre los men0res fallecidos había dos b3bés.
Varias personas más resultaron heridas y fueron trasladadas a Rahad para recibir tratamiento a pesar de la grave escasez de suministros médicos que hay allí; como ocurre en muchas otras zonas de la región de Kordofán, según la nota.
La Red de Médicos de Sudán instó a la comunidad internacional y a las organizaciones de derechos humanos a “tomar medidas inmediatas para proteger a la población civil y responsabilizar directamente a la dirección de las FAR por estas violaciones”.
Las FAR llevan casi tres años en guerra con el ejército sudanés por el control del país; hasta ahora no pronunciaron comentarios al respecto del 4taque.
Sudán se sumió en el caos en abril de 2023, cuando la lucha de poder entre militares y paramilitares estalló en combates directos en la capital, Jartum, y en otras partes del país, lo que ha dejado decenas de miles de muert0s y millones de desplazados.
Atacan convoy del Programa Mundial de Alimentos en Sudán
El ataque a un convoy de ayuda del Programa Mundial de Alimentos el viernes, en Kordofán del Norte, causó un muerto y varios heridos; explicó Denise Brown, coordinadora humanitaria de Naciones Unidas en Sudán.
Brown apuntó que el convoy se disponía a entregar “asistencia alimentaria vital” a desplazados en la ciudad de Obeid, Kordofán del Norte, cuando fue alcanzado. Los camiones ardieron y la ayuda quedó destruida, agregó.
“Los ataques a las operaciones de ayuda socavan los esfuerzos para llegar a las personas que se enfrentan al hambre y al desplazamiento”, manifestó en un comunicado.
La semana pasada, un operativo con aviones no tripulados cerca de una instalación del PMA en la provincia de Nilo Azul causó lesiones a un trabajador de la agencia, añadió.
Emergency Lawyers, un grupo independiente que documenta atrocidades en Sudán, culpó a las FAR del ataque, mientras que la Red de Médicos de Sudán lo calificó como una “vi0lación flagrante del derecho humanitario internacional que equivale a un crimen de guerra”.
Massad Boulos, asesor de Estados Unidos para asuntos africanos y árabes, condenó el ataque en X y pidió que se exijan responsabilidades a los culpables.
“Destruir alimentos destinados a personas necesitadas y m4tar a trabajadores humanitarios es repugnante”, declaró. “La administración Trump tiene tolerancia cero para esta destrucción de vidas y de asistencia financiada por Estados Unidos; exigimos responsabilidades”.
La ministra británica para el desarrollo internacional y África, Jenny Chapman, calificó el ataque al convoy del PMA como “vergonzoso”.
“Hay civiles muriendo de hambre”, escribió el sábado en X. “Los trabajadores humanitarios y las operaciones que llevan alimentos vitales nunca deben ser atacados”.
En un comunicado contundente el sábado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí criticó a las FAR por sus recientes ataques con drones, incluyendo el ataque al vehículo de las familias desplazadas, al convoy del PMA y a un hospital en Kordofán que m4tó a 22 personas.
El comunicado saudí pidió a las FAR cesar sus ataques a civiles y convoyes de ayuda; y denunció a las partes extranjeras que continúan “entregando armas ilegales, mercenarios y combatientes extranjeros”, una aparente referencia a los Emiratos Árabes Unidos, que son acusados por grupos de derechos humanos y expertos de la ONU de armar al grupo paramilitar. Los EAU han negado las acusaciones.
POR: EL UNIVERSAL