Diputadas y diputados de los seis grupos parlamentarios guardaron este martes un minuto de silencio por mineros encontrados sin vida en Sinaloa, 28 fallecidos a nivel nacional por sarampión y en memoria de la menor Emily Aitana Martínez Salvador.
Desde su curul, el diputado Mario Zamora Gastelúm (PRI) pidió un minuto de silencio por los mineros que fueron encontrados sin vida en el estado de Sinaloa y por los miles de desaparecidos y sus familias.
Además, el diputado Éctor Jaime Ramírez Barba (PAN) hizo la misma petición por los 28 niños y adultos que han muerto en México hasta hoy por sarampión, “una enfermedad que nunca debió regresar y mucho menos cobrar vidas que eran totalmente prevenibles con una simple vacuna”.
Por su parte, la diputada Claudia Alejandra Hernández Sáenz (Morena) solicitó dedicar un minuto de silencio por Emily Aitana Martínez Salvador, “una pequeñita de apenas seis años cuya vida fue arrebatada de manera cruel por su padrastro en Reynosa, Tamaulipas. Su nombre no debe perderse en el silencio ni en la indiferencia; debe convertirse en memoria, conciencia y exigencia de justicia”.
Argumentó que este acto de silencio es también un llamado a reconocer que fue un feminicidio y un caso de violencia extrema contra la infancia. “Emily merecía crecer, jugar, aprender y vivir rodeada de amor y de protección. Que este minuto de silencio sea un compromiso colectivo para proteger a nuestras niñas y niños, para no normalizar la violencia y para exigir justicia para Emily”.
La diputada Paulina Rubio Fernández (PAN), en funciones de la presidencia de la Mesa Directiva, concedió el minuto de silencio y pidió a la Asamblea ponerse de pie.
Posteriormente, la Mesa Directiva informó que, en términos de los artículos 100 y 102 del Reglamento de la Cámara de Diputados, las iniciativas y proposiciones contenidas en el orden del día serán remitidas a las comisiones que correspondan, publicándose el turno en la Gaceta Parlamentaria.
Enseguida, concluyó la sesión matutina y se conminó a las diputadas y los diputados a permanecer en sus curules para dar inicio a la sesión vespertina.