El velador Apolinar Mendoza cree que pueden ser almas atormentadas que se hacen presentes el día 14 de febrero
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
En el panteón municipal Guadalupe, se alistan para recibir el 14 de febrero a visitantes que en el Día del Amor y la Amistad llevan a las tumbas flores, golosinas, música, globos y osos de peluche, pero el velador Apolinar Mendoza asegura que en esa fecha por las noches se escuchan lamentos.
Mendoza, considera que podrían ser almas en pena de hombres y mujeres que poco antes de la fecha de sus respectivas bodas murieron por suicidio, asesinados, en accidente o enfermedad; aclara que los propios visitantes todavía nerviosos le han relatado los momentos de terror que vivieron.
Dijo el guardián del panteón de la avenida Acereros, que el 14 de febrero no llega demasiada gente como los días 1 y 2 de noviembre, pero que es notorio el incremento en el Día del Amor y la Amistad, de visitantes con ramos de rosas, globos, y chocolates acompañados de tríos musicales.
Reiteró que los visitantes le han dicho en un 14 de febrero, que al interior del panteón que es el epicentro de hechos sobrenaturales, han escuchado lamentos, ‘esto sucede ya pardeando, como entre 6 y 7 de la tarde, no a medianoche porque a esa hora todo aquí está cerrado”
Hechos sobrenaturales, es casi todo el año, dice Apolinar, ‘los perros callejeros que entran al panteón anuncian hechos anormales con aullidos y ladridos, en lo más apartado, porque en el callejón principal están encendidas las farolas”.
Se considera que en en el Día del Amor y la Amistad, decenas de personas acuden al Panteón Municipal Guadalupe para recordar a quienes ya no están, demostrando que el cariño no conoce de ausencias, en víspera la administración del camposanto realiza preparativos para recibir el sábado a los visitantes.
Mientras en las calles se intercambian globos, chocolates y regalos, en el panteón municipal los visitantes colocan en las tumbas ramos de rosas para celebrar el amor de una manera silenciosa recordando al novio, esposa, esposo, novia, amigo o amiga, fallecidos.
El velador considera en su conversación que en cada tumba hay una historia de amor distinta: romances interrumpidos, amistades eternas, matrimonios interrumpidos por la muerte por lo que en este Día del Amor y la Amistad, queda claro que hay sentimientos que ni siquiera la muerte puede borrar.