No solo eran figuras de la Época de Oro del cine mexicano, también un referente de conquista y enamoramiento
La voz de Jorge Negrete deleitó a muchas actrices que recibieron sus inigualables serenatas dentro de las películas y fuera de ellas, Gloria Marín y María Félix, quienes por cierto fueron también en sus esposas en la vida real, disfrutaron del romanticismo hecho canción del Charro Cantor; Pedro Infante también gustó de esta forma de enamorar a las mujeres: con música, piropos y cartas.
En tiempos de Jorge Negrete y Pedro Infante se enamoraba “a la antiguita”, con el cortejo por el que tantas mujeres suspiraron entonces al ver los posters que anunciaban las películas de estos dos actores de la Época de Oro del cine mexicano.
En 1952, se informó del final de una gran historia de amor, la separación de Jorge Negrete y Gloria Marín, una de las parejas cinematográficas favoritas.
Juntos protagonizaron 11 películas en las que Negrete le llevaba serenatas y le declaraba su amor afuera de su ventana, donde además habían promesas, juramentos y música.
En “¡Ay Jalisco, no te rajes!” , Jorge Negrete y Gloria Marín reciben la ayuda de un pequeño cupido, una niña llamada “Chachita” interpretada por la actriz Evita Muñoz . En la cinta, estrenada en el Cine Olimpia en noviembre de 1941, Jorge y Gloria intercambian, por primera vez en el cine, palabras de amor.
“Si quieres a una mujer, dícelo con la mirada, que si ella está enamorada comprenderá tu querer”, le canta Salvador, encarnado por Negrete, a Carmela, estelarizada por Marín.
En la película “Carta de amor”, Negrete, con guitarra en mano, le vuelve a cantar a Marín el tema “Cada estrella”, en ese momento ambos disfrutaban de la miel del amor en la vida real, por lo que la escena transmite amor verdadero que traspasa la pantalla.
Parte del tema dice:
“Cada estrella en la noche, té dirá que te quiero, cada flor en el día cada flor en el día te dirá que te adoro. Y en la aurora la alondra, te dirá que te espero, y en la tarde el crepúsculo té dirá que te anhelo”.
Durante los años que Jorge y Gloria compartieron vida juntos, se mandaban cartas cuando se separaban por cuestiones de trabajo, como cuando el cantante viajó a España en 1948, en una de esas cartas, además de decirle lo mucho que la extrañaba y lo que anhelaba su próximo reencuentro, le pide que le lleve jalapeños, unos cigarros y unos rollos fotográficos; se dirige a ella como “adorada viejita mía”.
Pedro Infante y la canción que le mandó componer a su amada
Mientras que en 1952 se daba a conocer la invitación de la boda entre Jorge Negrete y María Félix, las noticias sobre Pedro Infante referían al problema legal que enfrentaba porque se había casado con la actriz Irma Dorantes, mientras que su exesposa, María Luisa León, alegaba que el divorcio entre ellos era falso.
Infante fue un enamorado en pantalla y en la vida real, con María Luisa y con Lupita Torrentera tuvo bellas historia de amor, pero después conoció a Dorantes, de quien se enamoró y con quien disfrutó los últimos días de su vida previo al accidente que sufrió en 1957.
La canción “Nuestro amor” dejó en claro lo que el cantante de “Amorcito corazón” sentía por Irma, a quien cuidó y celó como un tesoro y a quien cariñosamente llamaba “ratón”:
“Yo soy tuyo, solamente tuyo, no importa que el mundo no quiera que sea contigo feliz. Tú eres mía como yo soy tuyo, si ayer nos quisimos hoy más nos queremos, así es nuestro amor”, dice parte del tema compuesto por Rubén Fuentes y Alberto Cervantes, el cual Pedro grabó el 14 de junio de 1952.