Marco Antonio Flores Vargas, orgullo monclovense
Hace 40 años -rememora- tuvo la idea de hacer un desfile de modas en el Centro de Monclova. Su convicción por la moda lo llevó a escenarios impensables en todo el mundo
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
Con un modesto desfile de moda montado sobre la caja de un tráiler en la calle Abasolo, hace casi 40 años, inició la trayectoria de Marco Antonio Flores Vargas, un creador que hoy alcanza presencia internacional por su visión para interpretar tendencias, colores y materiales a las necesidades del mercado.
Entre los talentos monclovenses que han llevado su trabajo a escenarios internacionales, destacan también su esposa Claudia Castilla y el modelo Dagoberto Tamez, quienes participan activamente en pasarelas, sesiones fotográficas y campañas publicitarias, el equipo anunció que en marzo abrirá una clínica de enseñanza especializada.
En el desierto de Cuatro Ciénegas, el staff encabezado por Vargas, integrado por 15 profesionales— concluyó una intensa jornada de grabación de promocionales tras tres días de trabajo, ahí vistieron producciones con diseños espectaculares que, en palabras del propio diseñador, arrojaron un resultado increíble.

Vargas recuerda que uno de los momentos que lo acercaron decisivamente al medio ocurrió en Durango, durante la filmación de la telenovela Alondra, donde observó vestuarios de tintes antiguos y estilo colonial, esa experiencia lo motivó a aproximarse a la producción y aprender desde dentro.
“Vengo de una familia de sastres tradicionales y mi esposa de un negocio de vestidos de novia, desde la adolescencia soñé con ser diseñador de moda, organicé un desfile en la caja de un tráiler en Abasolo, ahí acudió mucha gente”, rememora emocionado.
Casado desde hace 31 años con Claudia Castilla, hoy su compañera de vida y trabajo, el modista reconoce que en los inicios la incertidumbre fue dura: “Llegué a llorar preguntándome si estaba haciendo bien o mal las cosas, pero nunca pasó por mi mente renunciar”.
El punto de quiebre llegó con una carta de una producción que lo invitó a vestir artistas, a partir de ahí se abrieron puertas, asociaciones y contactos con figuras relevantes del espectáculo; “fue un shock estar rodeado de tantos artistas importantes; me sentí muy pequeño”, admite.
Su talento lo llevó a vestir artistas del género grupero, popular y regional mexicano, la actriz Paty Navidad fue la primera en acercarse a su trabajo; después vinieron agrupaciones como Ilusión y Bronco, aunque Vargas reconoce que en ocasiones el acceso a los artistas es limitado por el blindaje.
MODELO DE MARLBORO
Por su parte, Dagoberto Tamez relata que inició su carrera en Monterrey, al integrarse a una agencia donde tomó cursos de modelaje, su primer trabajo fue una pasarela en Palacio de Hierro, seguida de sesiones fotográficas, comerciales y videoclips.
Ha modelado para la marca Marlboro y desarrollado un estilo western, sin encasillarse, atraído por vestuarios únicos que no se encuentran en tiendas convencionales, trabajó en Kazajstán, una de las ex repúblicas soviéticas.
Tamez, licenciado en Ciencias del Ejercicio, ha sabido combinar su formación con el modelaje, incorporando conocimientos de fisioterapia para mejorar posturas y poses, su carrera lo ha llevado a Milán, Italia, donde vivió una de las experiencias más intensas de su vida profesional.

También en Dubái, donde participó en campañas de hoteles y marcas de ropa, obteniendo además un certificado internacional de modelaje, por otra parte Claudia Castilla, diseñadora y esposa de Marco Vargas, destaca su afinidad por la ropa de época con tintes contemporáneos.
Subraya el compromiso del equipo con materiales degradables y biodegradables, “somos una familia de diseñadores empáticos con la naturaleza; es una lucha que seguirá por muchos años”, afirma.
El proyecto inmediato del staff contempla la apertura, en marzo, de una clínica de modelaje exclusivamente para hombres, desde los 12 años y sin límite de estatura, y a mediano plazo, el grupo prepara la celebración de los 40 años de trayectoria de Marco Vargas.
Será una mega producción que incluirá a 40 varones en pasarela y pantallas gigantes, reafirmando que aquel sueño nacido en Abasolo sigue más vigente que nunca, un staff de monclovense que lleva su talento por el mundo.
