La violenta confrontación terminó en un baño de sangre, en que Sebastián y José Ángel resultaron con heridas de consideración
MARÍA RODRÍGUEZ
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA.- Una violenta confrontación vecinal terminó en un baño de sangre en la colonia Del Seis, donde los hermanos Sebastián y José Ángel Garza Flores resultaron gravemente heridos tras un enfrentamiento que, según autoridades, se originó por viejas rencillas.
Elementos de la Agencia de Investigación Criminal acudieron al lugar luego del reporte de personas lesionadas por arma blanca. En el sitio fue detenido un hombre identificado como José María, alias “Chema”, quien quedó a disposición del Ministerio Público por el delito de lesiones.
De acuerdo con las primeras indagatorias, la violencia estalló tras una discusión entre “Chema” y un tío de los hermanos Garza Flores. Minutos después, Sebastián y José Ángel, acompañados por al menos otros dos sujetos, presuntamente armados con bates de béisbol y navajas, acudieron al domicilio del señalado para reclamarle, desatándose una brutal riña.
El saldo fue devastador. Sebastián, trabajador de la construcción de 24 años, sufrió una herida lacerante en la fosa iliaca izquierda provocada por un cuchillo de uso doméstico. Su estado fue crítico y logró sobrevivir tras ser intervenido de urgencia en el Hospital General.
Por su parte, José Ángel recibió dos lesiones por arma blanca en el cuello y en la parte alta de la espalda, por lo que fue trasladado a la clínica Z’ Cruz, donde permanece bajo observación médica.
Ambos albañiles fueron llevados a los hospitales por familiares y conocidos en vehículos particulares, ante la gravedad de las heridas.
Al rendir su declaración, “Chema” aseguró que actuó en defensa propia, afirmando que cuatro hombres intentaron agredirlo y que temió por su vida. La autoridad ministerial determinará su situación jurídica en las próximas horas.
Trascendió que, pese a la gravedad de las lesiones, Sebastián no tendría intención de presentar cargos formales contra su agresor.
La colonia Del Seis permanece consternada por el violento episodio, que evidencia cómo conflictos añejos entre vecinos pueden escalar hasta consecuencias casi fatales.