OFELIA MONTOYA, UNA MUJER AL FRENTE DEL TURISMO
De la especialidad médica en la UNAM a la presidencia de la Asociación de Hoteles; la historia de una parrense que transformó el duelo en un motor de desarrollo turístico para el Pueblo Mágico
Por: Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. – Existen trayectorias que se trazan en línea recta, y existen otras, como la de la doctora María Ofelia Montoya Agüero, que se construyen como un complejo y fascinante engranaje. Originaria de Gómez Palacio pero profundamente arraigada a la tierra de Parras, Ofelia ha logrado una síntesis poco común: combinar la rigurosidad del diagnóstico médico con la visión estratégica necesaria para dirigir el rumbo turístico de un Pueblo Mágico.
Raíces de disciplina y valores
Cercana a sus dos hermanos varones, Ofelia creció bajo el ejemplo de un hogar donde el trabajo era la ley. Su padre, Salvador Montoya, fue un hombre de múltiples facetas —avicultor, gastronónomo y político—, mientras que su madre, Berta Gallardo, fue el pilar de la constancia comercial. De ellos heredó una brújula moral inquebrantable: la honestidad y el respeto como bases para enfrentar cualquier tormenta. “Mi madre me enseñó la dedicación; mi padre, la visión y la confianza”, recuerda con una gratitud que aún hoy norma su conducta.
La Medicina: Un compromiso con la vida
La vocación de Ofelia no fue una casualidad, sino un llamado temprano a cuidar de los demás. Su formación en la Universidad Juárez del Estado de Durango y su posterior especialización en Medicina Familiar, avalada por la UNAM, forjaron en ella una disciplina de hierro. Durante años, su mundo fueron los pasillos hospitalarios y el acompañamiento a pacientes en sus momentos más vulnerables. Para ella, la medicina no es solo una carrera, sino un ejercicio de empatía que requiere una resiliencia emocional constante.
El giro del destino: Honrar el legado
La pérdida de su padre marcó un antes y un después en su biografía. En medio del duelo, Ofelia tomó una decisión que transformaría su vida: no permitir que el esfuerzo de su padre se desvaneciera. Sin colgar la bata blanca, asumió la responsabilidad de los negocios familiares, incluyendo un restaurante y la gestión hotelera.
Este salto al vacío empresarial la llevó a ocupar la presidencia de la Asociación de Hoteles de Parras de la Fuente. Desde ahí, Ofelia no solo administra habitaciones; lidera el gremio, fomenta la unión del sector y trabaja incansablemente por el crecimiento del turismo regional. Ha demostrado que las habilidades de una médica —priorizar, organizar y tomar decisiones bajo presión— son exactamente las mismas que necesita una líder empresarial exitosa.
Sin techos de cristal
Con la seguridad de quien conoce su propio valor, Ofelia asegura que nunca ha visto el género como un obstáculo. Para ella, los resultados dependen de la preparación y los valores. “Ser mujer implica combinar fortaleza y sensibilidad“, afirma. En un mundo que a menudo exige elegir una sola faceta, ella se alza como el ejemplo de la mujer multiespacial: la que puede diagnosticar una enfermedad por la mañana y diseñar estrategias turísticas por la tarde, sin perder en ningún momento su centro.
El refugio en los detalles
A pesar de su agenda extenuante, Ofelia sabe que para cuidar de otros, debe cuidar de sí misma. Encuentra su equilibrio en la lectura, en las conversaciones profundas con amigos y en el silencio de un atardecer parrense. Sin embargo, el motor de su fuerza sigue siendo su madre, Berta, a quien dedica un agradecimiento especial por ser la guía que la convirtió en la mujer líder, profesional y resiliente que hoy es.