Verónica Zavala y Nayeli López son dos integrantes del Cuerpo de Bomberos de Monclova, quienes trabajan hombro a hombro con sus compañeros varones en todo tipo de emergencias
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
En el marco del Día Internacional de la Mujer, dos mujeres destacan dentro del Cuerpo Heroico de Bomberos Monclova al desempeñar una labor tradicionalmente dominada por hombres. Verónica Zavala Salazar y Nayeli Fabiola López Calvillo trabajan hombro a hombro con más de 30 compañeros para atender emergencias y salvar vidas.
VERONICA ZAVALA
Con vocación de servicio, disciplina y valentía, Verónica Zavala Salazar suma ya 13 años formando parte del cuerpo de Bomberos de Monclova. Su camino comenzó en el área de la salud, cuando formó parte de la primera generación de Técnicos en Urgencias Médicas de la Cruz Roja en Múzquiz.
Durante sus prácticas en Monclova, gracias a una amiga conoció el trabajo de bomberos y decidió integrarse primero como inspectora en Protección Civil. Posteriormente comenzó a participar en salidas de emergencia y fue en su primer servicio cuando descubrió que esa era su verdadera vocación.
Ella recuerda: “Fuimos a verificar el derrumbe de la loza de una casa en la Colonia Industrial para asegurarnos de que no hubiera víctimas. Gracias a Dios no hubo personas lesionadas”, recuerda.
Con el paso del tiempo, Verónica comenzó a participar en distintos servicios como fugas de gas, incendios de casa habitación y accidentes automovilísticos. Sin embargo, reconoce que los casos donde hay niños involucrados son los que más marcan a los rescatistas.
Uno de los momentos que más la impactó fue un accidente automovilístico en el municipio de Castaños, donde junto a sus compañeros logró rescatar a un bebé que se encontraba atrapado dentro del vehículo.
Además de su trabajo como bombera, Verónica es madre de dos hijos, quienes siguieron una vocación similar de servicio: uno es licenciado en enfermería y su hija se encuentra por concluir la carrera de odontología.
La bombera reconoce que no ha sido sencillo combinar su vida familiar con su trabajo de emergencia, especialmente porque también mantiene un segundo empleo. Sin embargo, asegura que con organización y el apoyo de su esposo el Capitán Ernesto Daniel Cruz ha logrado cumplir con ambas responsabilidades.
“Yo conocí a mi esposo en Bomberos, el día que nos casamos salimos en Motobomba a la iglesia Ermita y tenemos una bonita familia. Ser mamá y ser bombero es una gran experiencia”.
NAYELI LÓPEZ RESPONSABLE DE TURNO
Con 38 años de edad, Nayeli López Calvillo es responsable de turno de la Compañía 3 en la Central de Bomberos y cuenta con una trayectoria que comenzó en 2006, cuando llegó a la institución para realizar su servicio social mientras cursaba la preparatoria.
“Llegué aquí a bomberos y prácticamente me enamoré de esta labor”, relata.
Tras iniciar como voluntaria, posteriormente se integró como radiooperadora y después como bombera operativa. Actualmente tiene seis meses desempeñándose como teniente de compañía.
Nayeli explica que el miedo siempre existe al enfrentar emergencias, pero asegura que ese mismo temor ayuda a mantenerse alerta en cada salida.
Al igual que Verónica, coincide en que las situaciones donde hay menores de edad son las más difíciles de enfrentar, especialmente porque también es madre de dos niños.
La bombera señala que su trabajo implica jornadas de 24 horas continuas, por lo que el apoyo familiar ha sido clave para poder desempeñar su labor. En su caso, sus padres la ayudan a cuidar a sus hijos mientras cumple su turno.
Dentro de la corporación trabajan alrededor de 32 hombres y solamente dos mujeres operativas, quienes realizan exactamente las mismas funciones.
“El uniforme estructural pesa entre 8 y 12 kilos y el equipo de respiración autónoma otros 8 más. Con casco, botas, guantes y herramientas cargamos alrededor de 24 o 25 kilos”, explica.
Pese a ello, Nayeli afirma que las mujeres pueden desempeñar esta labor con la misma responsabilidad.
“Somos una prueba viviente de que todo lo que te propongas lo puedes hacer. A lo mejor no con la misma fuerza o rapidez, pero hacemos el mismo trabajo que los hombres”, señaló.
Nayeli proviene además de una familia con vocación de servicio, ya que su padre fue socorrista de la Cruz Roja Mexicana, y otros integrantes de su familia también han participado en labores altruistas. Además, es licenciada en Psicología.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, ambas bomberas representan un ejemplo de esfuerzo, valentía y compromiso, demostrando que el servicio a la comunidad no tiene género cuando se trata de salvar vidas.