En la entidad, algunos consideran la intervención de Trump como una única salida a la violencia
Por Staff/The New York Times
La Prensa
MÉXICO.- Mientras el 80% de los mexicanos rechaza ataques militares estadounidenses contra cárteles, en el epicentro de la guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa, la desesperación empuja a los ciudadanos a considerar “la última opción”.
Tras 20 meses de una guerra interna desatada por la fractura del Cártel de Sinaloa, la postura de sus habitantes frente a una posible intervención extranjera está cambiando. En un estado que ha perdido casi el 10% de su PIB en los últimos dos años, la paz parece un objetivo inalcanzable por vías internas.
Desesperación ciudadana
A diferencia del rechazo nacional a las propuestas de Donald Trump, en Culiacán el sentimiento es de abandono. “Es la última opción que queda. Ya intentamos todo y nada ha servido”, afirma Oliver Zamora, vendedor de 23 años. Esta opinión es compartida por colectivos de búsqueda como Sabuesos Guerreras, quienes reportan más de 5,500 desaparecidos solo en los últimos 20 meses.
El costo de la parálisis económica
Agustín Coppel, director general de la cadena Coppel, describe un escenario de “huelga general” nocturna. Con más de 2,000 empresas cerradas y una caída del 50% en ventas en sectores como turismo y restaurantes, la economía local agoniza mientras el miedo dicta los horarios de la población.
Tensión diplomática y militar
Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum sostiene que la seguridad es soberana y que el operativo de 12,000 soldados está “cerrando el cerco”, los hechos contradicen el optimismo oficial:
Violencia política: Dos legisladores tiroteados en el centro de la capital este enero.
Crimen de alto impacto: Secuestro y asesinato de trabajadores mineros y hallazgos de cuerpos con signos de tortura extrema.
Respuesta del narco: Miembros de las facciones “Los Mayitos” y “Los Chapitos” han comenzado a adquirir sistemas antidrones y artillería pesada ante el temor de ataques quirúrgicos similares a los vistos recientemente en Venezuela.
Soberanía vs. Seguridad
Aunque el Gobierno Federal mantiene un rotundo “no” a la ayuda militar externa, en las calles de Sinaloa la dicotomía es distinta. Para muchos, como la madre buscadora María de los Ángeles Campos, la soberanía nacional pasa a segundo término cuando la seguridad básica ha desaparecido: “En otras partes de México no están de acuerdo, pero aquí las víctimas pensamos diferente”.