Pilotos británicos han realizado vuelos sobre Jordania, Qatar y Emiratos Árabes Unidos
Londres. El gobierno británico reconoció haber derribado “múltiples drones” procedentes de Irán en lo que denomina “operaciones defensivas” en defensa de sus aliados en Medio Oriente, la última de ellas registrada en la noche del miércoles en Erbil, en el Kurdistán iraquí.
En su reporte diario, el Ministerio de Defensa del Reino Unido añadió que los pilotos de la fuerza aérea británica han realizado más de 300 horas de vuelo, la mayoría sobre los cielos de Jordania, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, “en defensa de los intereses y aliados británicos”.
La pasada noche, dos bases militares estadounidenses con presencia británica en Irak, una en Bagdad y otra en Erbil (Kurdistán iraquí, cerca de Irán) fueron alcanzadas “en varias ocasiones” por ataques iraníes, precisó hoy el general de brigada británico Guy Foden durante una visita del secretario de Defensa, John Healey, a la base de Northwood, a las afueras de Londres.
Al repeler el ataque, las fuerzas británicas en Erbil consiguieron derribar dos de los drones, pero no pudieron evitar los impactos de los otros, que dejaron heridos a varios soldados estadounidenses, según Healey.
El secretario de Defensa añadió que esos ataques iraníes fueron muy similares a los que Rusia perpetra en Ucrania, lo que le llevó a suponer un apoyo ruso al régimen de Teherán: “Que nadie se sorprenda de ver la mano escondida de (el presidente ruso, Vladimir) Putin detrás de algunas tácticas de los iraníes”, apuntó.
El gobierno laborista de Keir Starmer ha tratado de distanciarse de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, pero al mismo tiempo ha enviado barcos y aviones a Medio Oriente, matizando que participarían solo en acciones defensivas.
Ha permitido, además, que la aviación de Estados Unidos utilice varias de sus bases y ha reconocido que comparte información de inteligencia militar, difuminando así los cometidos estrictamente “defensivos”.
Esta actitud ambivalente ha sido una y otra vez criticada por el presidente estadounidense, Donald Trump. Starmer “no ha sido muy colaborador”, dijo la pasada semana el mandatario, y poco después señaló, de forma despectiva: “No es que estemos tratando con Winston Churchill”.
POR STAFF/EL UNIVERSAL