Procesión de fe marca el Domingo de Ramos Se vuelca la devoción y la tradición católica
Fieles inician el recorrido en el templo de La Ermita hacia la parroquia Santiago Apóstol con su ramo al aire para obtener la bendición del mismo
Óscar Ballesteros
La Prensa
La comunidad parroquial de Santiago Apóstol realizó una procesión correspondiente al Domingo de Ramos, partiendo desde el atrio de la capilla de La Ermita hacia su templo principal al frente de la Plaza Principal; más de un centenar de fieles, con su ramo al aire realizaron esta caminata sobre las vialidades del primer cuadro de la ciudad para obtener la bendición del mismo.
Como primera celebración formal de las actividades de Semana Santa es que se vivió este domingo, en donde los feligreses se congregaron desde temprana hora al exterior de la capilla ubicada en la calle La Ermita, bajando hacia la Zona Centro por la calle Ildefonso Fuentes hasta dar vuelta sobre la Benito Juárez Sur para llegar hasta la calle Carranza y con esto llegar a su parroquia en donde celebrarían la primera misa del día.
Encabezados por su párroco Monseñor Néstor Daniel Martínez Sánchez, tras presentarse la Bendición Solemne, los cientos de fieles caminaron bajo el sol y con su ramo como la imagen principal del recorrido, así como coreando «Viva Cristo Rey» llegaron hasta la explanada de Santiago Apóstol para posteriormente ingresar al complejo y vivir la homilía.
Con este evento, el Padre recordó a los asistentes que rememora la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén y con esto el inicio de Semana Santa, periodo en donde se les invita a renovar su fe, a volver con el apego real al pensamiento cristiano-católico y aprovechar, lo que para muchos es temporada vacacional a vivir cercanos a la religión, poniéndolo por encima de la idea únicamente festiva que predomina.
“Ya hemos caminado por la mañana recordando este momento en el cual Jesús se dispone a entrar en Jerusalén (…) hoy, mis hermanos, Jerusalén se convierte en distintos escenarios, queremos que sea el mundo entero, Jerusalén queremos que sea México, Jerusalén queremos que sea Monclova, hoy más que nunca necesitamos poner a Monclova delante del Señor para decirle: «hoy aquí tienes esta ciudad, Señor. Esta ciudad la cual te invitamos que entres»” expuso el párroco.