Pero exige garantías de que el conflicto no se repita
Por Staff/Milenio
La Prensa
TEHERÁN, IRÁN.- Irán tiene la “voluntad necesaria” para poner fin a la guerra con Estados Unidos e Israel, afirmó el martes el presidente Masud Pezeshkian, pero quiere garantías de que el conflicto no se repita.
La declaración del mandatario iraní llegó tras una jornada de intensos bombardeos sobre Irán y después de una advertencia de los poderosos Guardianes de la Revolución.
El ejército ideológico de Irán amenazó con atacar grandes empresas tecnológicas estadunidenses en Oriente Medio como Google, Meta y Apple si más dirigentes iraníes eran “asesinados”.
Varios altos cargos, incluyendo el líder supremo de la república islámica, han muerto desde que estalló el conflicto el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una oleada de ataques aéreos sobre Irán.
A pesar de las gestiones diplomáticas, la guerra en Oriente Medio no muestra señales de distensión tras más de un mes de hostilidades que perjudicaron la economía mundial y dejaron miles de muertos.
Los próximos días serán “decisivos”, afirmó el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, quien aseguró que las negociaciones con Irán “están ganando fuerza”.
Pezeshkian hizo su comentario durante una llamada telefónica con el presidente del Consejo Europeo, Consejo Europeo, Antonio Costa, según un comunicado de su oficina.
“Tenemos la voluntad necesaria para poner fin a este conflicto, siempre y cuando se cumplan las condiciones esenciales, especialmente las garantías requeridas para evitar que se repita la agresión”, dijo, reiterando una de las principales exigencias de Teherán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el lunes a Irán con atacar sus instalaciones energéticas si las negociaciones no llegan a buen puerto “rápidamente” y si no desbloquea “de inmediato” el estrecho de Ormuz, por donde transitaba una quinta parte de los hidrocarburos mundiales.
Este martes intensos bombardeos golpearon varias zonas de Irán, incluida la ciudad central de Isfahán y la capital, Teherán, donde periodistas de la AFP escucharon explosiones y se activaron las defensas aéreas.
Medios estatales reportaron también daños en un centro religioso chiita en Zanján, en el noroeste.