Fabiola Sánchez
LA PRENSA
El incremento en el precio del diésel ha comenzado a generar inquietud entre transportistas de la región, quienes han manifestado de manera interna la intención de solicitar un aumento en las tarifas del servicio; sin embargo, dicha posibilidad ha sido descartada por las autoridades ante la situación económica que enfrenta la localidad.
Teodoro Flores informó que, aunque durante el último año y en lo que va del presente se han sostenido diversas pláticas con los concesionarios, no existe hasta el momento una solicitud formal ante el municipio, ya que las inquietudes se han quedado únicamente en el ámbito interno del gremio.
Explicó que el alza en los combustibles ha impactado directamente en los costos de operación del transporte público, lo que ha motivado a algunos concesionarios a considerar la necesidad de un ajuste tarifario, aunque reconoció que el contexto económico actual dificulta cualquier incremento.
El funcionario destacó que la autoridad municipal ha analizado el panorama y determinó que no es viable autorizar un aumento, al ponderar tanto las afectaciones a los transportistas como la situación de la ciudadanía, buscando mantener un equilibrio entre ambas partes.
Adelantó que en las próximas semanas se llevará a cabo una nueva reunión con los representantes del sector, como parte de los encuentros periódicos, donde podrán exponer sus planteamientos y explorar posibles alternativas sin afectar a los usuarios.
Señaló que factores como la temporada vacacional también han influido en la operación del servicio, provocando una disminución en la afluencia de pasajeros y ajustes temporales en las frecuencias de las rutas, sin que exista hasta ahora intención de retirar unidades de manera definitiva.