Con la entrega del kiosco, la comunidad rural de Parras recupera un espacio digno para asambleas, cultura y convivencia
Por: Lucero Velázquez
LA PRENSA
EL MESTEÑO, PARRAS, COAHUILA. — En respuesta a una sentida solicitud de las familias del campo, el alcalde Fernando Orozco Lara supervisó la conclusión de la construcción del kiosco en el ejido El Mesteño, una obra que se convierte desde hoy en el nuevo corazón social de la comunidad.
La estructura, diseñada para ser el punto de reunión de asambleas, eventos cívicos y festividades, fue verificada por las autoridades municipales para garantizar que cumpla con los estándares de calidad y funcionalidad requeridos por los vecinos.
Durante el recorrido, el edil señaló que esta obra no es casualidad, sino el resultado de un compromiso asumido de manera directa con los habitantes en encuentros previos. “Nuestra estrategia es clara: escuchar y cumplir. Los ejidos son parte fundamental del desarrollo integral de Parras y merecen espacios públicos dignos”, afirmó Orozco Lara.
Para los habitantes de El Mesteño, el kiosco representa más que una construcción de concreto; es un espacio que facilitará la organización comunitaria y el sano esparcimiento. La obra se suma a una serie de acciones de infraestructura social que la administración municipal impulsa en diversas comunidades rurales para abatir el rezago y fomentar la participación ciudadana.
Finalmente, las autoridades reiteraron que la política de atención directa continuará recorriendo los ejidos de Parras, asegurando que cada compromiso establecido se traduzca en beneficios tangibles para las familias del área rural.