Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Manuel Neftalí tenía tres días de haber ingresado al Centro de Rehabilitación “Centro de Fe, Esperanza y Amor” y, como cosas del destino, cumplían tres días de haberse convertido en padre del pequeño Juan Manuel, a quien lamentablemente no conoció y quien, según familiares, es idéntico a él.
Ayer, el pequeñito, en compañía de su madre, asistió al funeral en la Primera Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, ubicada en la calle General Bravo, con bulevar Francisco I. Madero, de la colonia El Pueblo, en Monclova.
Jeniy Aitana le dedicó unas emotivas palabras: “Hoy nos toca despedirte con el corazón hecho pedazos. Te fuiste, pero dejaste el regalo más hermoso: tu pequeño hijo, ese bebito tan idéntico a ti, que lleva en su carita, en su esencia y en su sangre tu recuerdo vivo”.
Y le refirió: “Aunque el destino no te permitió conocerlo como hubieras querido, él será siempre una parte de ti, el reflejo más grande de tu existencia y el legado de tu amor”.
“Quiero que descanses tranquilo, sin preocupaciones, porque mi hermana y tu hijo no estarán solos. Aquí estaremos para cuidarlos, apoyarlos y recordarles siempre el gran hombre que fuiste”.
Incluso le refieren: “Tu pequeño crecerá sabiendo cuánto lo amabas y viendo en él lo mucho que se parece a su papá. Tu ausencia duele, pero tu recuerdo vivirá por siempre en nuestros corazones y en ese hermoso niño que dejaste como tu mayor tesoro”.
NO ERA LA PRIMERA VEZ
Según familiares, no era la primera vez que Manuel Neftalí era recluido en un centro de rehabilitación; había egresado satisfactoriamente de uno e incluso ya asistía al templo y se acercaba a Dios.
Sin embargo, en un intento de recaída, le recomendaron el Centro de Rehabilitación “Centro de Fe, Esperanza y Amor”, donde tenía escasos días de haber ingresado, sin pensar en las terribles consecuencias.
Manuel Neftalí siguió los pasos de sus padres: tenía un puesto de comida en el Libramiento Carlos Salinas de Gortari, a la altura del fraccionamiento Fénix, y posteriormente permaneció en Tacos Lira, ubicado en la colonia Obrera, a la altura del Campo Búfalos.