La exhibición «Ni musas ni modelos» reúne más de 40 piezas de una treintena de artistas de entre 1973 y 2009 como «una forma de pedir disculpas» por no haberlas juntado y exhibido antes a pesar de su relevancia
Por STAFF / LATINUS
La Prensa
Frente al papel tradicionalmente otorgado en la historia del arte a la mujer como musa o modelo, y la fama de mujeriego del pintor Pablo Picasso, la nueva exposición temporal del Museo Casa Natal Picasso, en Málaga, España, resalta el rol de las mujeres como creadoras al reunir por primera vez una selección de obras de su colección firmadas por mujeres.
La exposición titulada «Ni musas ni modelos», presentada este jueves, reúne más de 40 piezas de una treintena de artistas entre las que figuran Marisol Escobar, Dorothea Tanning, Helen Frankenthaler, María Elena Vieira da Silva, Roser Bru, Hannah Collins, Marisa González o Susana Solano.
De acuerdo con Mario Virgilio Montañez, el curador de la muestra, estas obras «iban apareciendo al ordenar los fondos, perfectamente conservadas con sus firmas y sus fechas, y pedían un poco más de atención y de tiempo, y quizás un acto de justicia con lo que durante décadas había permanecido guardado».
Una forma de pedir disculpas
Para Montañez, la «primera enseñanza» de esta exposición es que «los museos no son depósitos pasivos, sino instituciones vivas que deciden qué se expone».
El arco cronológico de las piezas seleccionadas abarca desde 1973 —año en que murió Picasso el 8 de abril— hasta 2009 y «no es arbitrario, porque coincide con el periodo en el que la Casa Natal fue consolidando su colección de arte contemporáneo«, según el curador.
Aquellos eran años en que las mujeres artistas «ya estaban presentes en los círculos internacionales del arte, aunque con frecuencia infrarrepresentadas«, y muchas de estas piezas llegaron al Museo Casa Natal «gracias a la generosidad» de las propias creadoras o de coleccionistas privados.
Según Montañez, esta exposición supone además «un reconocimiento a la historia» del Museo Casa Natal Picasso, cuyo objetivo es difundir la obra del famoso pintor español, y es «una forma de pedir disculpas por ese tiempo perdido».
«Queríamos demostrar que la Casa Natal es capaz de mirarse al espejo sin miedo y ver que, junto a la figura central de Picasso, hay otras igualmente necesarias y que llevaban décadas esperando que alguien las reuniera», agregó.