Personajes con perfiles desequilibrados operan anexos, disfrazados de ayuda social. Suman 4 muertes que tienen qué ver con la violencia que se ejerce en estos lugares, en la Región Centro
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
Extorsiones, encierros forzados, homicidios y torturas rodean a anexos operados por personajes con perfiles desequilibrados que encuentran ahí un negocio disfrazado de ayuda social, el autonombrado pastor Valentín Bustos, quien difundía videos donde aparecía orando y repartiendo despensas, hoy está oculto de la ley.
La imagen pública de benefactor del falso predicador religioso, se derrumbó tras la muerte a golpes del interno Manuel Neftalí Lira Ruiz, en el anexo “Fe, Esperanza y Amor”, ubicado en la colonia Óscar Flores Tapia, las autoridades averiguan su paradero, y la familia del inmolado reclama justicia.
Irónicamente apenas un mes y medio antes, Valentín Bustos había ofrecido declaraciones periodísticas denunciando el funcionamiento ilegal de otros anexos, señalando la falta de reglas esenciales y la ausencia de personal capacitado, en realidad lo consumía la preocupación por la competencia.
Sin embargo, el problema no comenzó ahí, el 7 de julio de 2022 quedó marcada una fecha negra cuando Jesús Alfredo Sayalandia murió a golpes dentro del anexo “Escudo de Salvación”, situado sobre la calle Allende, en la colonia Occidental, casos similares se han replicado.
Sayalandia, intentaba escapar cuando fue asesinado, desde entonces la lista de agresiones ha ido creciendo y los anexos, en su mayoría ilegales, han sido señalados no como centros de rehabilitación, sino de tortura y extorsión contra familias desesperadas.
El ex regidor Daniel González Méndez, reveló que cuando presidió la Comisión de Derechos Humanos en el ayuntamiento anterior, fue receptor de quejas de familiares de asilados en anexos, los cuales denunciaron que si no pagaban la cuota semanal no les permitían verlos.
El 30 de noviembre de 2023, Christopher Alfredo, un menor de apenas 14 años, fue asesinado a golpes dentro del anexo “Impacto de Fe”, en el Fraccionamiento Aguilar, la noticia conmocionó a la sociedad, los señalamientos también pesan sobre el anexo Vibe, donde existen denuncias públicas y expedientes ante la Fiscalía del Estado relacionados con internamientos forzados e intentos de fuga de internos.
El 18 de abril de 2024, David Raymundo Rubio Ramírez, de 31 años con problemas de adicción, murió en un hospital después de ser retirado en situación de emergencia del anexo Sanareh, la familia relató que los llamados “padrinos” del sitio localizado sobre el bulevar Benito Juárez, intentaron ocultar la gravedad de la situación.
Aseguraron que el joven se encontraba internado en la Cruz Roja debido a complicaciones de salud, pero los padres aseguraron que tenía golpes en la frente y la garganta inflamada, de acuerdo a los padres el administrador del anexo estuvo dos días en el hospital, pero únicamente para cuidar que no dijera la verdad de lo ocurrido.
Las autoridades clausuraron el anexo “Ancora”, en calle Chopo de la colonia La Loma, luego de que sus representantes no pudieron demostrar permisos de operación, el cierre también respondió a las constantes preocupaciones de vecinos que habían denunciado anomalías, aumentando el miedo por lo que ahí ocurría.
Los anexos, comparables con prisiones clandestinas, acumulan denuncias por golpizas, torturas, castigos sin alimento y hacinamiento, constantemente los familiares de internos relatan públicamente cómo decenas de personas son confinadas en una sola habitación, en condiciones infrahumanas.
Uno de los casos más señalados es el de Sanareh, propiedad de Rodolfo Zamora, donde incluso se registró el escape masivo de 15 internos, a consecuencia del terror, mientras las autoridades reaccionan únicamente después de cada muerte.
La pregunta permanece intacta aún con los hechos de terror narrados por anexados y sus familiares; ¿cuántas víctimas más serán necesarias para intervenir de fondo en la red de anexos donde la rehabilitación no existe y la violencia opera con absoluta impunidad?. El falso pastor Valentín Bustos subía sus videos a redes, aún se mantiene oculto de las autoridades tras la muerte de un interno.