Rubén Moreira Valdez
Ambrose Bierce nació unos años antes de la invasión americana a México y desapareció en 1914, en medio de la Revolución. Miembro de una familia puritana, se corre la leyenda de que tenía un carácter difícil y que era bueno para meterse en líos. Ingresó a una escuela militar y salió de ella por un incendio que se le atribuyó, y por esas fechas tuvo un tórrido romance con una damita cinco décadas mayor que él.
Bierce se convirtió en un escritor y periodista de fama; trabajó para el polémico William Randolph Hearst e hizo amistad con Mark Twain. Su éxito como escritor y periodista se sustentaba en su gran caudal de experiencias, muchas de ellas ganadas durante la cruenta guerra de Secesión y su trabajo en el ejército durante las expediciones a territorio indio.
Sierra Mojada es un municipio de Coahuila; durante un tiempo, su territorio estuvo en litigio con Chihuahua. Las malas lenguas aseguran que el diferendo se solucionó en el famoso Café Tacuba, donde los gobernadores Lauro Carrillo y José María Garza Galán se reunieron a discutir el tema. El segundo, por cierto, con muy mala fama, embriagó a su compañero de ágape y, en medio de los efectos de las bebidas, le sacó el acuerdo en favor de Coahuila.
El municipio vivió años de bonanza; allí se presentó Ángela Peralta, la famosa soprano a quien se conoce como el “ruiseñor mexicano”. Una verdadera diva que emocionó a Europa y a Max y Carlota. El auge se debió a la minería. En la inmensidad del desierto coahuilense se esconden ricos yacimientos de sustancias y materiales, lo que no deja de generar la ambición de muchos, entre ellos no pocos extranjeros que luego agarran de “puerquito” a los dueños originales de la riqueza del subsuelo.
En las calles de la cabecera municipal y de Esmeralda, el pueblo contiguo, se observa una especial belleza, y en ellas flota la historia y la tradición. La Revolución se dejó sentir en el lugar, y del paso de los contingentes armados hay huellas visibles, entre ellas la destrucción de un edificio público y la leyenda de un famoso personaje fusilado en el sitio, cuyo nombre aparece en una tumba del panteón municipal.
También la globalización y Morena han azotado aquellas lejanas tierras. Nada escapa a los Atilas modernos, y los daños que producen pueden ser incalculables. En dos rutas llegaron los problemas: por una parte, unos “inversionistas” extranjeros despojaron a los mineros locales de su fuente de trabajo y no solo no han respondido por su conducta, sino que ahora llevan los litigios a tribunales internacionales, donde ellos se sienten con ventaja. Por otra parte, la venganza de López Obrador contra un empresario monclovense tuvo como efecto el cierre de las minas de Hércules, pueblo del municipio, y, por ende, la pérdida de ingresos para sus pobladores. La situación en ese lugar es crítica y amenaza con terminar la vida del asentamiento.
Carlos Fuentes escribió “Gringo Viejo”, novela que recrea la vida de Bierce y que se convirtió en una exitosa película. Se supone que el escritor fue fusilado en Ojinaga y su cuerpo desapareció. Pero la historia que me contaron dice otra cosa, y la tumba que yo conozco se encuentra en Sierra Mojada.