Por Miguel Domínguez/Agencia Reforma
La Prensa
NUEVO LAREDO.- Una adolescente estadounidense de 16 años denunció ante la Fiscalía General de la República (FGR) haber sido víctima de violación tumultuaria, golpes y amenazas presuntamente cometidas por elementos del Ejército Mexicano en una brecha de la carretera Nuevo Laredo-Piedras Negras.
La denuncia fue presentada con asesoría y acompañamiento del Consulado General de Estados Unidos en Nuevo Laredo, que brindó apoyo legal a la menor y a su madre, ambas ciudadanas estadounidenses.
Tras la querella, la FGR abrió la carpeta de investigación FED/TAMP/NVO.LAR/0000860/2026 por presuntos delitos sexuales atribuidos a personal militar.
De acuerdo con la denuncia, los hechos ocurrieron a la altura del kilómetro 19 de la carretera hacia Piedras Negras, cerca del rancho «El Coral».
La víctima declaró que caminaba con una amiga cuando fueron interceptadas por un convoy integrado por dos camionetas y un vehículo blindado militar.
«Vimos que venían los soldados y como íbamos en el monte nos dio mucho miedo y corrimos. Solamente me alcanzaron a mí», relató la adolescente en su declaración ministerial.
Según el testimonio, al menos diez militares la persiguieron entre el monte, la sometieron, la golpearon y la despojaron de su teléfono celular y de 150 pesos.
La menor denunció además haber sido agredida sexualmente por varios de los elementos y posteriormente amenazada para impedir que denunciara los hechos.
La querella fue presentada ante la Célula IV-5 de la FGR conforme al artículo 260 del Código Penal Federal.
Samantha, madre de la adolescente, afirmó que recurrieron al Consulado estadounidense para recibir acompañamiento jurídico durante el proceso.
«A mi hija la violaron soldados del Ejército Mexicano. Gracias al Consulado de Estados Unidos pudimos denunciar. Ahora exijo que la FGR investigue y que los culpables paguen», expresó.
Tras la agresión, la menor logró llegar hasta la carretera, donde fue auxiliada por un automovilista.
La denuncia incluye como uno de los indicios el nombre «Cabo Juan», visible presuntamente en el uniforme de uno de los señalados.
Hasta ahora, ni la Secretaría de la Defensa Nacional ni la FGR habían informado sobre detenciones o avances en la investigación.