El presidente emitió un documento que podría afectar el envío de dinero desde Estados Unidos a México al imponer más regulaciones que afectarían a la comunidad migrante
Por Staff/ Latinus
La Prensa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó a principios de esta semana una orden ejecutiva que podría afectar el envío de remesas a México, las cuales representan cerca del 4% del producto interno bruto (PIB) mexicano.
Trump emitió el documento el martes 19 de mayo para exigir a los bancos estadounidenses examinar más de cerca a sus clientes y detectar cuál es la situación migratoria de cada uno de ellos.
Estos son los cinco puntos más importantes de la nueva orden de Trump:
Trump endurece el sistema financiero como parte de su política migratoria
La orden ejecutiva plantea que los bancos en Estados Unidos enfrentan riesgos por actividades ilícitas ligadas con personas sin permiso para trabajar, así como por redes de lavado de dinero, narcotráfico y financiamiento criminal.
En el texto se hace mención explícita a las transferencias transfronterizas de fondos de bajo monto, conocidas comúnmente como remesas, para ser usadas por organizaciones terroristas, tráfico de drogas, trata de personas y otras actividades ilegales.
Incluso afirma que análisis de tendencias financieras revelaron focos de actividad financiera relacionada con el fentanilo en Estados Unidos, vinculada a los cárteles mexicanos.
Bancos vigilarán transacciones y cuentas
El Departamento del Tesoro tendrá 60 días para emitir alertas y lineamientos para detectar evasión fiscal sobre la nómina por parte de los empleadores o intermediarios laborales.
La medida también incluye el uso de cuentas ficticias, empresas fantasmas o estructuras usadas para ocultar la identidad de los beneficiarios finales o la naturaleza real de la nómina, así como de empresas de servicios monetarios no registradas, procesadoras de pago de terceros o plataformas entre pares para facilitar pagos de salarios.
También el Departamento del Tesoro vigilará los patrones de retiros y depósitos repetitivos ligados a los ciclos de nómina.
Reforzarán los requisitos de identificación.
La orden ejecutiva también busca que las instituciones bancarias hagan una recopilación y verificación «suficiente» sobre la identidad de los clientes para conocer a los titulares de las cuentas y beneficiarios.
Esta medida tiene como objeto evaluar los riesgos relacionados con las finanzas ilícitas, evasión de sanciones, fraudes y cualquier otra actividad ilícita.
Incluso, los bancos podrán solicitar más información a los cuentahabientes si consideran que hay indicadores de riesgo o preocupaciones; estos datos podrán incluir el estatus migratorio y autorización de empleo en Estados Unidos.
Otorgar créditos a personas sin permiso para trabajar será un riesgo.
La orden señala que otorgar créditos a personas que no tienen autorización para laborar y pueden ser deportadas afectaría la «capacidad de pago», por lo que los prestamistas deben tomarlo en cuenta cuando se haga una petición.
Limitará el uso de ITIN y documentos extranjeros.
Trump también se lanzó contra el uso del número de identificación fiscal individual (ITIN) para obtener productos crediticios o abrir cuentas de bancos.
El ITIN es una herramienta usada por personas sin número de Seguro Social o visa que autorice el trabajo, pero que buscan cumplir con sus obligaciones tributarias.
La orden considera que es un riesgo que requiere un mayor análisis para garantizar que la cuenta no sea usada para facilitar el empleo de migrantes irregulares.