Habitantes de la privada Federico de Luna sufren pérdidas materiales y no pueden salir de sus casas por el elevado nivel de agua
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Las intensas lluvias registradas la noche del miércoles provocaron severas inundaciones en viviendas ubicadas sobre la privada Federico de Luna en la colonia Asturias, donde familias sufrieron pérdidas materiales y permanecieron atrapadas dentro de sus hogares debido al alto nivel del agua.
Laura Nathaly Aguirre, una de las vecinas afectadas, denunció que la privada topa con el portón de un taller anteriormente conocido como ‘Talleres de la Garza’, ubicado en Bulevar Pape, el cual, se encuentra obstruido por tierra, maleza, basura y escombros que arrastra la corriente durante cada temporada de lluvias.
Dicha situación contribuyó a que el agua terminara ingresando a las viviendas de la privada: “Ayer no podíamos ni abrir la puerta, no podíamos salir. El agua entraba desde la calle y además brotaba por el drenaje”, relató.
Además, señaló que la Privada Federico de Luna es una de las zonas más bajas del sector, por lo que toda el agua proveniente de colonias cercanas y del Boulevard Pape termina acumulándose en ese punto, agravando el problema cada vez que se registran lluvias intensas.
Ante la emergencia, tuvieron que improvisar medidas para desalojar el agua de sus viviendas. Nathaly explicó que incluso quebró parte de una barda e hizo pozos en el patio y en la parte trasera de la casa para crear salidas provisionales.
“Aquí parecía alberca”, expresó mientras mostraba las marcas que dejó el nivel del agua dentro del domicilio; “Literalmente se estanca toda el agua, la privada topa con el portón de un taller que da al Bulevar Pape y no deja que fluya el agua”.
Por ello, solicitaron la intervención urgente de las autoridades municipales, así como la construcción de un bordo en el cruce de las calles Federico de Luna y José Vasconcelos, con el fin de desviar la corriente y evitar nuevas inundaciones.
“El agua tiene que pasar por aquí-eso lo entendemos-pero un bordó en la calle José Vasconcelos ayudaría a que se distribuyera más el agua y no viniera a desembocar aquí”, dijo al mostrar que el agua les llegó a las rodillas.