Instalan elevador y rehabilitan galerías en zona de rescate; autoridades concentran en la actualización de normas de seguridad y blindaje de infraestructura
Por: María Rodríguez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA.- Los trabajos de rescate en la mina continúan enfrentando obstáculos técnicos y pausas operativas que mantienen en incertidumbre y desgaste emocional a las familias de los mineros atrapados.
En el informe número 138 sobre las obras de recuperación, autoridades reportaron avances en infraestructura, capacitación de personal e instalación de equipo especializado, aunque los familiares reiteraron que cada retraso representa un duro golpe en su larga espera por justicia y recuperación de las víctimas.
Las labores actuales se concentran en trabajos de rehabilitación de infraestructura, procesos técnicos especializados y la instalación de un nuevo elevador.
Asimismo, se destacó la continuidad de las capacitaciones al personal y la actualización de documentos técnicos y operativos, con el objetivo de alinearlos estrictamente a las normas de seguridad vigentes y mitigar riesgos durante las excavaciones.
Pese a los avances reportados, el entorno que rodea las obras continúa marcado por la exigencia y el desgaste emocional de los deudos. Aunque familiares y comunidad reconocen que ciertos procesos, pausas operativas y cambios de contratos con empresas contratistas forman parte de la complejidad legal y técnica del proyecto, cada interrupción representa un fuerte impacto anímico.
Para las familias, cada día de suspensión en las labores se percibe como una prórroga que aleja la posibilidad de rescatar a la totalidad de los mineros atrapados. Tras años de lucha y evidente desgaste emocional, los familiares aseguraron que permanecen vigilantes para que el compromiso institucional no disminuya.
Personas cercanas al movimiento de las familias señalaron que este proyecto supera las dimensiones de una obra de ingeniería o de recuperación minera convencional.
“Es una lucha por la dignidad humana, por la verdad y por devolver a casa a quienes quedaron atrapados en la tragedia”, expresaron, al enfatizar el carácter humanitario de las operaciones.
En ese sentido, también se reconoció el esfuerzo diario de los mineros rescatistas, quienes avanzan entre galerías colapsadas y zonas de carbón derrumbado, enfrentando condiciones adversas para mantener activas las labores de recuperación.