Una historia marcada por el abandono y la invisibilidad familiar, social e institucional, sacude la conciencia de miles, tras el desenlace trágico
Por Iván Villarreal
La Prensa
La vida de Dominic fue breve. Apenas tenía nueve años cuando perdió la vida en un trágico accidente ocurrido la noche del domingo sobre la avenida Revolución Mexicana, en Monclova, donde fue arrollado cuando se desplazaba en su bicicleta. Sin embargo, detrás de la tragedia surgió una realidad todavía más dolorosa: legalmente, Dominic no existía.
El menor no contaba con acta de nacimiento ni con algún registro oficial. Nunca fue inscrito en una escuela y tampoco tenía acceso a seguridad social. Vivía en un entorno de adicciones. Su ausencia dentro de los registros públicos revela una historia marcada por el abandono y la invisibilidad; una situación que difícilmente puede atribuirse a una sola persona o institución.
El pequeño de sólo 9 años fue velado este lunes en Capillas San Gabriel, al Oriente de la ciudad, por sus familiares y vecinos, pero incluso los trámites funerarios se complicaron por la falta de acta de nacimiento. El cuerpecito del menor fue colocado en un pequeño ataúd blanco, donde se colocaron arreglos florales.
SILENCIO GENERAL
La falta de supervisión familiar parece evidente, pero también lo es la ausencia de intervención por parte de las dependencias encargadas de proteger a la niñez. Hasta ahora, tampoco existen reportes ciudadanos previos que alertaran sobre la situación del menor.
Eso obliga a una reflexión incómoda: como sociedad, también fallamos.
¿Cuántas personas vieron alguna vez a Dominic caminar por las calles y decidieron mirar hacia otro lado? ¿Cuántas veces prestamos más atención a asuntos superficiales mientras niños y niñas permanecen expuestos al abandono y la vulnerabilidad? La historia de este pequeño exhibe una realidad que suele permanecer oculta hasta que ocurre una tragedia.
LOS NIÑOS INVISIBLES
Lo ocurrido con Dominic no puede entenderse únicamente como un accidente. Es también el reflejo de una problemática social más profunda.
¿Cuántos menores viven actualmente en condiciones similares? ¿Cuántos niños pasan desapercibidos, expuestos diariamente a los peligros de la calle, sin acceso a educación, salud o protección?
Cuando un niño queda fuera del sistema, no solo falla una familia o una institución. Fallamos todos.
La vida de Dominic se extinguió demasiado pronto. Un niño que transitó por este mundo como una sombra, como un fantasma invisible para una sociedad que nunca terminó de verlo.
500 MIL NIÑOS SIN REGISTRO
El caso de Dominic está lejos de ser aislado. De acuerdo con cifras del INEGI, en México aproximadamente 500 mil menores de 18 años no cuentan con registro de nacimiento. El subregistro es más frecuente en niños de entre 0 y 4 años, una etapa fundamental para acceder a servicios de salud, vacunación y programas de apoyo.
La falta de un acta de nacimiento representa mucho más que la ausencia de un documento. Significa no tener identidad jurídica y enfrentar obstáculos para recibir atención médica, ingresar a la escuela o acceder a programas sociales. En muchos casos, los menores quedan prácticamente fuera del sistema.
Además, miles de niños y adolescentes son excluidos del sistema educativo por no contar con documentos oficiales que acrediten su identidad, situación que profundiza las condiciones de marginación y vulnerabilidad.