Subrayó que no está ocupando la capacidad del Estado para censurar a una televisora, como ocurría en gobiernos anteriores
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que haya censurado a la televisora mexicana TV Azteca al recomendar no sintonizar su programación. Aclaró que fue una opinión, no censura y resaltó que su gobierno defiende la libertad de expresión del ejercicio periodístico en el país.
“No es una censura, es una opinión, no los estamos censurando, pudieron decir todo lo que quisieron en sus programas de opinión”, subrayó la mandataria desde Palacio Nacional.
Durante la conferencia de prensa del 26 de mayo, la mandataria fue cuestionada sobre los dichos que emitió un día anterior, el 25 de mayo, donde sugirió que “no vean TV Azteca” al considerar que “hay muchas mentiras”. La mandataria aclaró que sus comentarios no eran censura, sino que era únicamente una opinión.
Claudia Sheinbaum defendió sus dichos al asegurar que en ningún momento ha utilizado el poder del Estado para limitar la libertad de expresión o para interferir en la labor de los medios de comunicación, a diferencia de lo que ocurría en sexenios anteriores.
“Cuando digo: ‘No vean una televisora’, pues es una opinión, pero no estoy ejerciendo el poder del Estado para censurar a una televisora”, puntualizó.
Polémica tras sugerir que “no vean TV Azteca”
Estos comentarios se dieron luego de que la televisora respondiera a los dichos de la mandataria y a través de un comunicado acusara censura mediática orquestada desde Palacio Nacional.
No es un debate nuevo, desde el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando se inauguraron las conferencias matutinas conocidas como “mañaneras”, constantemente ocurrían acusaciones de censura. No obstante, los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación han defendido sus comentarios como posturas políticas, y como llamados a la verdad en contraste con la difusión de noticias falsas que circulan en medios.
La sugerencia de no ver TV Azteca —de la cual la mandataria advirtió que Ricardo Salinas Pliego podría enojarse— se dio en un contexto en el que acusó que recientemente el movimiento morenista ha recibido múltiples golpes de la prensa tras las recientes acusaciones de Estados Unidos contra funcionarios de la 4T por vínculos con el narcotráfico en Sinaloa.
Sin embargo, la presidenta Sheinbaum se defendió. Enfatizó que, a diferencia del pasado, su gobierno no realiza llamadas a directivos ni periodistas para influir en la línea editorial, ni concede privilegios o concesiones a cambio de cobertura favorable. Recordó que, en administraciones anteriores, era común que los presidentes intervinieran directamente en los contenidos de los medios, ya fuera mediante presiones, favores, canonjías o el uso de recursos públicos.
Insistió en que la diferencia actual está en la transparencia y el derecho de réplica abierto a la ciudadanía. “Ellos están haciendo política desde su televisora. No están ejerciendo el derecho a la información, sino están haciendo política. Nosotros también desde aquí damos información y también hacemos política, porque la política es la transformación”, afirmó.
Sheinbaum también puso sobre la mesa la necesidad de que la Fiscalía investigue el origen de los recursos de las televisoras, señalando que es legítimo revisar cómo se financiaron históricamente los medios y su relación con el poder público. Reiteró que su administración ha reducido significativamente el gasto en medios y que ahora las relaciones se rigen por la legalidad y la transparencia.
La mandataria concluyó que, aunque TV Azteca y otros medios mantengan posturas críticas, su gobierno no recurrirá a la censura ni a prácticas del pasado, y seguirá defendiendo el derecho a la información y la transformación democrática del país.
Con información de infobae