Sus restos fueron sepultados en el panteón “Sagrado Corazón” de Estancias. Familiares paternos del niño llegaron de Nuevo León para realizar su registro oficial
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Los restos del pequeño Dominic Alejandro, el menor de 9 años que lamentablemente perdió la vida tras ser atropellado en la Avenida Las Torres, fueron finalmente sepultados en el panteón “Sagrado Corazón”, ubicado en la colonia Estancias.
Los familiares del padre del menor, originarios de Nuevo León, arribaron a Monclova para realizar el registro oficial del niño, quien ya fallecido fue llamado Dominic Alejandro Blanco Pérez, además de facilitar toda la documentación necesaria para los trámites correspondientes.
“El descuido no fue de ellos; siempre estuvieron al pendiente de él. Dicen que el papá incluso se quedaba sin comer para enviarle dinero”, dijo una tía paterna de Dominic.
Tampoco culpan a la madre del menor, ya que, consideran que la adicción la tiene acaparada y como consecuencia ha descuidado a sus hijos, sin embargo, refieren que la muerte de Dominic la ha hecho recapacitar.
“VEN CON MAMI, MI NIÑO”
Cerca del féretro se encontraba la madre, Keren Pérez Barrientos, quien entre gritos desgarradores clamaba: “¿Por qué mi niño? Ven con mami, mi niño, por favor”, causando profunda conmoción entre los presentes.
A distancia, familiares del conductor responsable, quienes se hicieron cargo de los gastos fúnebres, observaban la escena completamente conmovidos, al igual que los tíos paternos del menor, oriundos de Nuevo León.
De acuerdo con familiares, el niño nació en Monterrey, Nuevo León, donde residió durante sus primeros años de vida. Explicaron que su madre, Keren, se trasladó en su momento a aquella ciudad junto a su entonces esposo e hijos, pero posteriormente la relación terminó.
Más tarde sostuvo otra relación, de la cual nació Dominic. “Ella se vino para acá cuando él tenía cuatro años. Dominic era de otra pareja”, relató una familiar cercana.
POCA ASISTENCIA A FUNERAL
Aunque en redes sociales Dominic recibió numerosas muestras de apoyo y mensajes de solidaridad, durante su sepelio en el Panteón Sagrado Corazón de Jesús la asistencia fue reducida. Al funeral acudieron, cuando mucho, alrededor de 20 personas.
Entre los presentes estuvieron su madre, su padrastro, sus hermanos y algunos tíos, además de familiares paternos y también familiares del conductor señalado como responsable del hecho.
La escena contrastó con la amplia reacción generada en plataformas digitales, donde usuarios expresaron condolencias y exigieron justicia por el caso. Sin embargo, en el último adiós predominó un ambiente íntimo y reservado entre los familiares más cercanos