El director de la organización hizo un llamado al cese de ataques para poder avanzar en el aislamiento de enfermos; advirtió que en la zona se vive una «colisión catastrófica» entre la enfermedad y el conflicto
Por Staff/ Latinus
La Prensa
Reuters.- El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió este miércoles un alto al fuego en el este de la República Democrática del Congo con el fin de contener un brote de ébola y señaló que los combates en curso están provocando desplazamientos masivos y la propagación de la enfermedad en campamentos superpoblados.
La cepa Bundibugyo del ébola, para la que no existe ninguna vacuna ni tratamiento aprobados, fue declarada emergencia de importancia internacional por la OMS más temprano en el mes y los casos están aumentando de forma vertiginosa.
«El este de la RDC se enfrenta ahora a una colisión catastrófica entre la enfermedad y el conflicto, ya que el brote de ébola en la provincia de Ituri está superando la capacidad de respuesta», afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien tiene previsto viajar a la región esta semana.
«No podemos ganarnos la confianza de la comunidad ni aislar a los enfermos mientras caen las bombas. Instamos a todas las partes beligerantes a que acuerden un alto al fuego inmediato para contener este brote», declaró en la red social X.
Hasta la fecha se han notificado más de 900 casos sospechosos y más de 200 muertes sospechosas en tres provincias del este del Congo, entre ellas Kivu del Norte, controlada por los rebeldes del M23 respaldados por Ruanda, y Kivu del Sur, controlada por el grupo rebelde Alianza del Río Congo.
La organización humanitaria Save the Children señaló el miércoles que una cuarta parte de las muertes confirmadas son de niños, y pidió que se intensifiquen las medidas de prevención de la infección.
Los combates han continuado en el este del Congo pese a los esfuerzos de mediación de Estados Unidos y otros países, y millones de personas se encuentran desplazadas.
La agencia de la ONU para los refugiados señaló que los centros de tránsito y acogida en la región del Nilo Occidental de Uganda, fronteriza con el Congo, están a más del doble de su capacidad, según un documento.
Las organizaciones humanitarias están enviando personal y equipos al este del Congo, pero los ataques contra el personal médico, debido a la desconfianza de la comunidad, han obstaculizado los esfuerzos, según afirman.
Hasta ahora, los donantes han prometido unos 500 millones de dólares para ayudar con el brote, pero no se ha desembolsado todo, según las autoridades sanitarias.