Lourdes Cobos, Vicepresidenta de BorgWarner y Presidenta del Cluster de la Industria Automotriz en Coahuila, sugiere exclusiones en piezas que no se elaboran en Norteamérica
Por: Silvia Olvera
La Prensa
En el proceso de revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá es urgente que en las reglas de origen haya exclusiones arancelarias para lo que no se produce en Norteamérica, pidió Lourdes Cobos, vicepresidenta de BorgWarner, y presidenta del Cluster de la Industria Automotriz de Coahuila.
Durante su participación en el panel «Integración estratégica: cómo los líderes están redefiniendo la competitividad en Norteamérica», organizado dentro del Global Transportation Innovation Summit 2026, que concluye hoy en Cintermex, mencionó que esa es una de las variables que inquieta al sector empresarial.
«Lo que estamos esperando es que esta revisión del T-MEC tiene que defender la regionalización, también tenemos que aceptar como país que no todas las tecnologías las tenemos aquí, que tenemos que renegociar todo lo del tema de las reglas de origen o las exclusiones arancelarias en ciertos productos».
Citó el caso BorgWarner en Ramos Arizpe, donde está su campus más grande de turbocargadores a nivel global, en el que el 70% de una tecnología que utilizan no existe ni está disponible ni en México, ni Canadá ni Estados Unidos.
«Entonces, de qué forma podemos seguir operando empresas como BorgWarner si esa tecnología y esa capacidad instalada existe en Asia, existe una porción en Europa, que no todos los clientes están dispuestos a ese incremento de costos, estamos trabajando y en parte también el cluster junto con la INA, en ver cuáles fracciones arancelarias deben incluirse en el T-MEC para la renegociación.
«En este caso tienes productos que no puedes conseguir ni en Estados Unidos ni en Canadá ni en México. Las expectativas para nosotros es que toda esas negociaciones consideren también las capacidades que hay instaladas en la región para poder excluir aquellas de aranceles donde tienes una limitación en el País».
Al respecto, Manuel Montoya, director del Cluster Automotriz de Nuevo León, dijo que tiene que haber un diálogo de la industria con el gobierno a través de las asociaciones como la INA, la AMIA y la ANPACT, para no tener reglas de origen tan rígidas que no contemplen esas excepciones.
En el panel Raúl Edgar García Gamboa, Director de Operaciones de Daimler, mencionó que en el proceso de revisión al final esperan que habrá industria que traerán operaciones desde Asia para estar más cerca de sus mercados, y si bien eso va a llevar un tiempo, al final será un beneficio para México.
Los directivos participaron en el encuentro en donde analizaron los retos y oportunidades del desarrollo de proveedores, de la revisión del T-MEC y de las leyes laborales en México, así como todos los cambios tecnológicos que tienen que hacer antes las tendencias de movilidad inteligente, lo que en su conjunto está propiciando el rediseño de sus estrategias operativas, así como de sus planes.
En el mismo panel, Alberto Piñones, director ejecutivo de Lear, líder mundial en tecnología automotriz, dijo que en el caso del proceso de revisión del T-MEC existe la preocupación de si va a ser a corto o mediano plazo.
«¿Va a ser de corto plazo? Si va a ser renovación cada año, el juego cambia en términos de las inversiones que hay. Si va a ser una renovación de un plazo más largo, entonces también las compañías tenemos que diseñar la estrategia para esto, entonces habrá qué esperar», describió Piñones.
En ese listado de retos, hay afectaciones directas e indirectas que enfrentan las empresas, por ejemplo, García Gamboa de Daimler, dijo que si bien como productor de camiones urbanos y autobuses no hay impacto directo por el tema de aranceles, ya que lo que manufacturan en su planta de García se queda en el mercado mexicano, sí han resentido la contracción de la demanda por la disminución del nearshoring, derivado de la incertidumbre arancelaria.
«Donde si hay un impacto en la industria es donde tenemos el transporte de personal. El transporte de personal de clase 7, en los últimos años llegó a significar casi el 50% de ese mercado, y ese mercado crece conforme hay nuevas empresas, y es un mercado que tenía o se veía un gran potencial con todo el desarrollo del nearshoring, que todos sabemos está un poco más frenando de lo planeado, ahí hay una caída muy grande que está impactando mucho», señaló.