Dormía en un sillón cuando fue alcanzado por las llamas, en hechos registrados en su domicilio
Manolo Acosta
La Prensa
Una madrugada de terror se vivió este jueves en la colonia Borja, luego de que un incendio registrado dentro de una vivienda dejara gravemente lesionado a un hombre de 58 años que dormía en un sillón cuando fue alcanzado por las llamas; minutos después falleció en el hospital.
La emergencia movilizó a cuerpos de rescate alrededor de la 1:49 de la mañana hacia un domicilio ubicado sobre la calle Gabriel Calzada, entre Libertad y Oriental, la diligencia reveló que Guillermo “P” descansaba en una de las habitaciones cuando el fuego comenzó a propagarse repentinamente en el sillón donde se encontraba.
La rápida reacción de sus familiares evitó una tragedia aún mayor, su hermana Martha relató que percibió un fuerte olor a humo cerca de la 1:40 de la madrugada y al salir para verificar lo ocurrido, observó que una densa humareda salía de la casa de su hermano, quien vivía solo en una construcción ubicada en la parte frontal del predio.
Desesperada, pidió ayuda a su hijo, Marco Antonio, quien reside en una propiedad frente al lugar. Sin pensarlo dos veces, el hombre ingresó al inmueble y encontró una escena impactante: el sillón estaba prácticamente consumido por el fuego y su tío presentaba severas quemaduras.
Con esfuerzo logró cargarlo y sacarlo hasta el exterior de la vivienda, donde intentó mantenerlo consciente y le brindó maniobras de auxilio mientras solicitaban apoyo al sistema de emergencias, ya que las heridas eran de gravedad.
Paramédicos de Cruz Roja acudieron al sitio y trasladaron de urgencia al lesionado al Hospital Amparo Pape, fuentes de rescate informaron que presentaba quemaduras de segundo y tercer grado en aproximadamente el 50 por ciento de su cuerpo, además de posibles daños en las vías respiratorias por inhalación de humo.
Bomberos lograron controlar el incendio antes de que alcanzara otras áreas de la vivienda, las primeras investigaciones apuntan a que el siniestro pudo originarse por un espiral repelente para mosquitos que permanecía encendido sobre el sillón.
Familiares señalaron que Guillermo padecía insuficiencia renal, hipertensión y artritis reumatoide, además de que acostumbraba utilizar este tipo de productos para ahuyentar insectos durante las noches, pero eso causó su muerte.
Pese a los esfuerzos de especialistas lamentablemente la persona perdió la vida en la sala de urgencias, acudiendo autoridades para tomar conocimiento y proceder con el levantamiento del cuerpo.