El colombiano protagonizó uno de los actos musicales más comentados durante el show de apertura en el Estadio Ciudad de México
La ceremonia inaugural del Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México estuvo marcada por referencias a la identidad cultural del país anfitrión, pero uno de los momentos que más conversación generó en redes sociales fue la aparición de J Balvin con una estética inspirada en los pachucos, símbolo histórico de resistencia y orgullo mexicano.
El cantante colombiano subió al escenario tras la participación de Lila Downs, quien previamente había enviado un mensaje de unidad y reconocimiento a las raíces culturales de México. Cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de “Qué Calor” e “I Like It”, el público notó un detalle que rápidamente se volvió tendencia: Balvin y su cuerpo de bailarines lucían trajes característicos de los pachucos.
La elección no pasó desapercibida. Para muchos espectadores, el artista urbano rindió tributo a una de las expresiones culturales más emblemáticas de la comunidad mexicoamericana y del norte de México.
¿Qué son los pachucos y por qué son un símbolo cultural?
Los pachucos surgieron en la frontera entre México y Estados Unidos durante la década de 1930. Más que una moda, representaron una identidad propia construida por jóvenes de origen mexicano que enfrentaban discriminación y buscaban expresar orgullo por sus raíces.
Su imagen quedó inmortalizada por el llamado zoot suit, un traje compuesto por sacos largos con hombreras pronunciadas, pantalones amplios ajustados en los tobillos, sombreros de ala ancha y accesorios llamativos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando existían restricciones en el uso de textiles, vestir de esa manera también fue interpretado como un acto de desafío cultural y político.
En México, la figura del pachuco alcanzó notoriedad gracias al actor y comediante Germán Valdés “Tin Tan”, quien convirtió esta estética en un referente de la cultura popular durante la Época de Oro del cine mexicano.
Décadas después, agrupaciones como la banda de rock mexicana Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio retomaron el legado pachuco en canciones que reivindican la identidad urbana y fronteriza.
Un espectáculo lleno de referencias a México
La participación de J Balvin se integró a una ceremonia que apostó por mostrar distintas expresiones de la cultura mexicana ante una audiencia global.
Antes de su actuación, la cantante Lila Downs protagonizó uno de los segmentos más emotivos del evento al ofrecer un mensaje enfocado en la diversidad cultural y los pueblos originarios.
Posteriormente, el colombiano llevó la energía del reguetón al escenario, pero sin desprenderse de los elementos visuales que conectaban con la identidad del país anfitrión.
La combinación de música urbana, danza y vestuario tradicional permitió que su presentación destacara entre los momentos más comentados de la ceremonia.
J Balvin, un embajador global de la música latina
José Álvaro Osorio Balvin, conocido internacionalmente como J Balvin, es una de las figuras más influyentes de la música urbana contemporánea.
Originario de Medellín, Colombia, el intérprete construyó una carrera internacional gracias a éxitos como “Ay Vamos”, “Ginza” y “Mi Gente”, canción que marcó un precedente al convertirse en uno de los primeros fenómenos globales del reguetón en plataformas digitales.
Su trayectoria también incluye colaboraciones con artistas como Beyoncé, Dua Lipa y Bad Bunny, además de una fuerte presencia en la industria de la moda y campañas internacionales.
La inauguración del Mundial 2026 sumó un nuevo capítulo a su carrera. Esta vez, no solo por su música, sino por un homenaje visual que conectó con una de las expresiones culturales más reconocibles de México y que convirtió su actuación en uno de los temas más comentados de la jornada mundialista.
Información de Infobae