Eduarda Rodrigues fue lanzada sin las cuerdas de seguridad necesarias, en Brasil
Mientras continúa la investigación por la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, la joven de 21 años que cayó al vacío durante un salto de bungee jumping en el estado brasileño de Sao Paulo, una antigua publicación en redes sociales de uno de los instructores detenidos provocó indignación y reavivó la polémica en torno al caso.
Luis Felipe Feliciano Egoroff, de 32 años, uno de los tres hombres acusados por la tragedia, había difundido hace casi cuatro años un video grabado en el mismo puente donde ocurrió el accidente fatal, según consignó el diario O Globo.
En las imágenes se lo ve junto a otros instructores arrojando una bolsa negra desde la estructura, simulando que se trataba de un cadáver.
El video comenzaba con el título “Deshacerse de un cadáver” y mostraba la bolsa cayendo desde el Ponte do Esqueleto, en el municipio de Limeira, un lugar conocido en la región por la práctica de deportes extremos y actividades de aventura.
Tras la muerte de Maria Eduarda, ocurrida el fin de semana pasado, numerosos usuarios recuperaron la publicación y la compartieron en redes sociales. Muchos consideraron que la broma resultó especialmente perturbadora, ya que la joven murió precisamente después de ser lanzada desde ese mismo puente sin que estuvieran conectadas las cuerdas de seguridad de su equipo.
En los comentarios de la publicación, varios internautas cuestionaron el contenido del video y etiquetaron a organismos de investigación, entre ellos la Policía Civil y la Fiscalía de San Pablo.
“Profético, finalmente sucedió. La chica murió como estaba previsto. Hay cosas con las que nunca deberíamos bromear”, escribió uno de los usuarios. Otros calificaron la grabación como una “broma de mal gusto” y señalaron que el material adquirió un significado completamente distinto después de la tragedia.

Salto de bungee termina en tragedia
Maria Eduarda Rodrigues de Freitas tenía 21 años, vivía en Jandira, en el área metropolitana de Sao Paulo, y era graduada en Educación Física y Gestión Deportiva. Según la investigación, participaba de una actividad de bungee jumping cuando fue lanzada desde una altura cercana a los 40 metros sin estar correctamente asegurada.
Las imágenes registradas por testigos muestran el momento en que tres hombres la trasladan hasta el borde de la plataforma y la impulsan al vacío. Instantes después, quienes se encontraban en el lugar comenzaron a advertir desesperadamente que las cuerdas permanecían sobre el puente y no estaban sujetas al arnés de la joven.
La policía investiga cómo pudo producirse una falla de semejante magnitud en una actividad que exige múltiples controles de seguridad antes de cada salto.
Según medios brasileños, horas antes del accidente la joven había compartido en sus redes sociales imágenes desde el lugar. En una de sus publicaciones escribió en tono de broma: “¿Quién fue la loca que me dejó saltar de un puente?”.
Los detenidos
Egoroff y los otros dos instructores involucrados en el procedimiento, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra, fueron detenidos poco después del accidente.
Los tres fueron imputados por homicidio con dolo eventual, una figura contemplada en la legislación brasileña para los casos en los que una persona no busca directamente provocar una muerte, pero actúa asumiendo conscientemente el riesgo de que ocurra.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, el sistema de seguridad requería la colocación de dos cuerdas de protección y una serie de verificaciones previas antes de autorizar el salto.
Durante las declaraciones ante la policía, dos de los acusados aseguraron que eran los responsables de colocar las cuerdas de seguridad, aunque afirmaron haber sufrido un desmayo durante el procedimiento y dijeron no recordar con precisión qué ocurrió en los momentos previos al accidente.
El tercer imputado sostuvo que únicamente había sido convocado para colaborar con el lanzamiento y que no tenía responsabilidad sobre la revisión final del equipo.
Las explicaciones no convencieron a los investigadores, que consideran que existió un incumplimiento grave de los protocolos básicos de seguridad exigidos para una actividad de alto riesgo.
Traslado a otra prisión
En las últimas horas, la Justicia brasileña dispuso el traslado de los tres acusados desde el Centro de Detención Provisional de Piracicaba hacia otra unidad penitenciaria ubicada en Guarulhos, en el área metropolitana de San Pablo.
La medida fue solicitada por la defensa de los detenidos, que argumentó la necesidad de preservar su integridad física debido a la repercusión pública que tuvo el caso.
Mientras tanto, la investigación continúa para determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados y esclarecer cómo una cadena de errores terminó provocando una de las tragedias más impactantes registradas en los últimos años en una actividad de turismo de aventura en Brasil.
Por El Universal