Echa porras a la Selección Mexicana; entre más partidos del TRI habrá más derrama económica en el país
Por Felipe Gazcón/El Financiero
La Prensa
MÉXICO.- ¡Que la Selección Mexicana llegue al quinto partido! Aunque BBVA recortó su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2026 de 1.8 a 1.2 por ciento, el banco considera que una destacada actuación de la Selección Mexicana en el Mundial de Futbol 2026 podría convertirse en un impulso adicional para la actividad económica.
Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, afirmó que el impacto económico de la Copa del Mundo dependerá en gran medida del desempeño del TRI, por lo que avanzar y alcanzar el llamado “quinto partido” podría traducirse en un mayor dinamismo para el PIB.
“Sí hay un efecto del Mundial, pero la variable principal es qué tanto avanza la selección. Si la selección disputa más partidos, la Copa tendrá un efecto más positivo en la economía”, señaló durante la presentación del Informe Situación México.
De acuerdo con las estimaciones del banco, el Mundial de 2026 aportaría alrededor de 0.3 puntos porcentuales al crecimiento económico del país. Bajo ese escenario, el PIB de México crecería 1.2 por ciento; sin el efecto del torneo, el avance sería de apenas 0.9 por ciento.
“Estamos revisando a la baja el crecimiento por otros factores, porque la inversión está baja, pero sí creemos que el Mundial va a tener un efecto y nuestro estimado es que tendrá un impacto de 0.3 puntos porcentuales del PIB sobre el crecimiento”, explicó Serrano.
El ajuste a la baja en las perspectivas económicas responde principalmente a una desaceleración del consumo y de la inversión, detalló Saidé Salazar, economista principal para México de BBVA.
¿En cuánto cerraría el peso mexicano en 2026? Esto calcula BBVA
Sobre el comportamiento del tipo de cambio, BBVA prevé una depreciación gradual y moderada del peso frente al dólar.
Serrano explicó que la moneda mexicana se ha mantenido relativamente fuerte gracias a la debilidad global del dólar, el optimismo en torno a la revisión del T-MEC y el atractivo del carry trade ajustado por riesgo.
“Anticipamos una depreciación gradual y moderada. Nuestro pronóstico es que cerraremos el año en niveles de 17.80 pesos por dólar”, puntualizó.