El hallazgo se registró en un predio particular de aproximadamente 12 hectáreas, donde se solicitó un cambio de uso de suelo para un proyecto habitacional.
COATEPEC, Ver.- Un salvamento arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), realizado en el fraccionamiento San Lucas, en Coatepec, permitió documentar una estela con posibles rasgos mayas, una plataforma con elementos arquitectónicos no registrados antes en la región y depósitos rituales con restos de maíz carbonizado.
El hallazgo se registró en un predio particular de aproximadamente 12 hectáreas, donde se solicitó un cambio de uso de suelo para un proyecto habitacional. Durante la revisión del terreno, especialistas identificaron materiales culturales que derivaron en trabajos de excavación e investigación arqueológica.
De acuerdo con el INAH, las labores forman parte de una investigación desarrollada por el Centro INAH Veracruz en la periferia del sitio arqueológico Campo Viejo, zona que ha sido estudiada desde el año 2000.
Entre los principales hallazgos se encuentra una plataforma de 30 metros de largo por 12 metros de ancho, construida con lajas y piedra caliza blanca de textura yesosa.
La estructura presenta decoración con líneas o figuras similares a cuadrados, además de piedras circulares ubicadas en dos de sus flancos. Estos elementos no corresponden a los rasgos arquitectónicos documentados previamente en la zona, por lo que abren nuevas líneas de investigación sobre las sociedades prehispánicas del centro de Veracruz.
Los especialistas también identificaron restos de edificaciones con probable función cívico-ceremonial, así como distintas etapas constructivas asociadas al asentamiento.
Asociada a la plataforma fue localizada una escultura monolítica tipo estela, de 1.88 metros de alto por 1.47 metros de ancho en su parte más amplia. La pieza tiene un grosor de entre 22 y 25 centímetros.
La estela muestra a dos personajes de élite en posición sedente, con atavíos elaborados, quienes parecen participar en una escena ritual. De acuerdo con la interpretación preliminar, ambos reciben en un recipiente un fluido proveniente de una entidad divina representada en un plano superior.
Uno de los personajes presenta posibles rasgos mayas, aunque los especialistas subrayaron que se requieren más estudios para determinar el origen, significado e implicaciones de la pieza.
La escena también podría estar relacionada con una representación simbólica de los niveles del universo mesoamericano: inframundo, mundo terrenal y supramundo.
Hallan maíz carbonizado y objetos rituales
Durante los sondeos arqueológicos se recuperaron diversos materiales prehispánicos asociados a la estructura, entre ellos restos de maíz carbonizado, vasijas soterradas y una cuenta de piedra verde fragmentada en cuatro partes.
Los materiales serán enviados a laboratorio para su análisis, con el fin de obtener mayor información sobre su temporalidad, uso ritual y relación con el asentamiento.
Tanto la plataforma como la estela fueron encontradas en buen estado de conservación. La estructura requerirá trabajos de restauración, consolidación y mantenimiento, mientras que a la escultura se le aplicaron consolidantes para evitar daños.
Aunque el término totonaca suele emplearse para referirse a poblaciones asentadas entre los ríos Cazones y Papaloapan, los especialistas señalaron que en este sitio no se han identificado indicadores suficientes para atribuir los materiales a esa cultura.
De manera preliminar, se plantea que podría tratarse de una cultura local con atributos de grupos de la Costa del Golfo.
El proyecto fue autorizado por el Consejo de Arqueología del INAH y es coordinado por los arqueólogos Alberto Vázquez Domínguez y Lino Espinoza García, del Centro INAH Veracruz.
En los trabajos también participan los arqueólogos de campo Mireya Moreno Aguirre, Erika Ramírez Córdoba, Jorge Ulises Mota Landa y Emmanuel Hernández Sánchez, además de 30 trabajadores de campo.
Las labores en el sitio iniciaron desde finales de 2025 y se prevé que concluyan a mediados de agosto de 2026. El análisis de los materiales recuperados se extenderá hasta febrero de 2027.
De acuerdo con el INAH, la documentación sistemática de estos hallazgos permitirá fortalecer la protección del patrimonio arqueológico y establecer áreas restringidas dentro del predio debido a la relevancia de los descubrimientos.
Información de Proceso