El presidente de EU dijo que llamó a Giani Infantino para pedir una revisión de la jugada del partido de EU vs Bosnia Herzegovina en el Mundial de Futbol; «la decisión del árbitro fue horrible», resaltó Trump
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, admitió que llamó por teléfono al presidente de la FIFA, Giani Infantino, para pedir una revisión de la jugada del partido de su país contra Bosnia Herzegovina en el Mundial de Futbol en la que salió expulsado Folarin Balogun, a quién le condonaron el juego de castigo y podrá jugar este martes frente a Bélgica.
«Sí, lo hice. Hablé con Gianni, una persona muy respetada, que ha organizado la Copa del Mundo más exitosa de la historia», señaló en declaraciones desde el Despacho Oval en las que confirmó que intercedió para que la FIFA revisará la actuación del árbitro brasileño en los dieciseisavos de final.
Todo lo que hice fue pedir una revisión porque pienso que no fue falta y otra vez soy bueno en ésto, no creo que haya sido falta, dos grandes atletas en persecución que se atoraron, no fue un tipo dándole a otro un puñetazo en la cara que sería diferente”, declaró Trump en la Oficina Oval de la Casa Blanca.
“No creo que él (Infantino) haya tomado la decisión, creo que fue decisión de un comité”, agregó Trump, quien minutos antes afirmó que él no sabía que significaba la tarjeta roja en un partido de futbol.
“El árbitro fue horrible, ni para que les cuento su historia y antecedentes”, puntualizó el mandatario, haciendo alusión a la parcialidad del juez del partido entre Estados Unidos y Bosnia, el brasileño Raphael Claus.
Trump anotó que el mantener la suspensión de Balogun para el juego de esta noche de Estados Unidos contra Bélgica, sería como imponer “una mancha al Mundial” o suspender a Lionel Messi de Argentina, a Cristiano Ronaldo, de Portugal o a Harry Kane, de Inglaterra.
«Es un jugador absolutamente fundamental. Yo no sabía lo que significaba esa decisión. Pensé que no tendría demasiadas consecuencias. Luego empecé a escuchar que significaba que no podría jugar el siguiente partido, al menos el próximo», afirmó.
El mandatario además se dedicó a elogiar a Infantino, por haber convertido a este Mundial en una máquina de hacer dinero, “todos los juegos parecen ser un partido de Súper Bowl”, subrayó en referencia al número de aficionados que han asistido a los partidos.
“Vi el juego, Inglaterra contra Estados Unidos, fue grandioso”, dijo Trump, quien con su intervención con Infantino para el caso de Balogun, ha puesto en tela de juego la de por si devaluada integridad de la FIFA para intervenir sobre las reglas de los partidos con tal de hacer del fútbol un negocio y no un deporte, como debería ser.
Trump aseguró que si Bélgica gana el partido, se podrá sentir orgulloso pero «si hubiera ganado con el mejor jugador del rival ausente por esa decisión, la sensación habría sido muy distinta».
Infatino a principios de este año le entregó a Trump el premio por la paz a nombre de la FIFA, luego de que al mandatario estadunidense le impusieran la tarjeta roja para recibir el Premio Nobel de la Paz.
Información de Proceso