«Siempre se esforzaba por salir adelante, era un joven muy dedicado, muy alegre y siempre llegaba sonriendo «, expresó su novia Montserrat Rodríguez
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
Con profundo dolor, familiares y amigos, despidieron al joven Ángel Daniel González Ortiz, estudiante de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica que lamentablemente falleció a consecuencia de complicaciones de una enfermedad.
Ayer familiares, compañeros de trabajo y compañeros de la FIME, lo despidieron en la capilla Latinoamericana ubicada en Ciudad Frontera, donde lo recordaron como un joven ejemplar, trabajador, dedicado a sus estudios y con grandes proyectos de vida.
Montserrat Rodríguez Ruiz, quien fue su novia durante un año y ocho meses, aseguró que Ángel Daniel era una persona alegre, optimista y siempre dispuesta a regalar una sonrisa a quienes lo rodeaban.
«Siempre se esforzaba por salir adelante. Era un joven muy dedicado, muy alegre y siempre llegaba sonriendo. Así es como todos lo vamos a recordar», expresó.
La joven destacó que Ángel Daniel era un excelente hijo, estudiante y trabajador, además de mantenerse alejado de cualquier tipo de adicciones. «Siempre lo voy a recordar con mucho cariño. Era una buena persona, buen hijo, buen estudiante y muy dedicado», señaló.
Entre los sueños que compartía con ella estaban concluir la carrera de Ingeniería Mecánica, contraer matrimonio y formar una familia numerosa «Él quería terminar sus estudios, casarnos y tener muchos hijos. Eran los planes que compartíamos para el futuro», recordó conmovida.
Además de su formación profesional, Ángel Daniel también destacaba en el ámbito laboral. Formó parte del equipo de trabajo de KFC Frontera donde gracias a su compromiso, responsabilidad y desempeño fue promovido al puesto de líder.
«Fue un ser maravilloso, el más amoroso, dedicado y destacado, tanto en la escuela como en su trabajo. Tenía muchos sueños en la vida y se ganó el corazón de demasiada gente», expresaron sus familiares.
La muerte de Ángel Daniel González Ortiz ha causado profunda consternación entre familiares, amigos, compañeros de universidad y de trabajo, quienes coinciden en que deja un legado de esfuerzo, humildad y perseverancia, además del recuerdo de un joven que siempre enfrentó la vida con optimismo y una sonrisa.