El Gobierno de la Ciudad de México otorgó el inmueble a través del programa de Vivienda para el Bienestar
Durante la mañanera de este 10 de julio, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la familia del pato Merlín obtuvo una vivienda a través de el INVI
Pato Merlín y su familia consiguen
una casa con apoyo de Sheinbaum
Animal Político
El Pato Merlín y su familia consiguieron una casa luego de aparecer en la conferencia de prensa matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Karla, la dueña de Merlín, compartió durante una videollamada en la mañanera que, previo a su participación en la conferencia, vivía con su familia en un local; sin embargo, con el apoyo de la mandataria consiguió vivienda para ella y su familia.
«Vivíamos en un local, mi familia y yo. No decíamos esto por temor a que la delegación nos pudiera quitar. Entonces, siempre dijimos que vivíamos en una casa cuando realmente no era cierto», contó la dueña del Pato Merlín.
Detalló que el día que asistió a la conferencia de prensa, la presidenta le preguntó si necesitaban algo, por lo que ella le compartió su situación.
«Le enseñé las fotos de dónde vivíamos, dónde nos bañábamos y demás, y usted nos dijo que nos iba a poder ayudar. Y eso fue real. Nos ayudó», dijo.
Al respecto, Sheinbaum precisó que Karla no le pidió la casa de regalo, sino la oportunidad de adquirir una Vivienda del Bienestar.
«Como en la Ciudad de México no estamos haciendo muchas Viviendas del Bienestar, sino que la jefa de gobierno de la Ciudad de México está haciendo vivienda a través del Instituto de Vivienda, y ellos viven en la ciudad, pues hablamos con Clara, con Inti Muñoz, que es el director del INVI. Les dijimos, ‘Hay posibilidad de que pueda tener acceso a un departamento?’ Dijeron, ‘Sí, tiene que venir, pues, a hacer sus trámites’, narró la presidenta.
El Pato Merlín y su familia recibieron su casa el día de ayer por parte de la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, tras el apoyo con la gestión del trámite de la secretaria de la presidenta, Luisa Elena Abreu.
«Y nos da mucho gusto, la verdad, porque no solamente es conocer al gran Pato Merlín, que se volvió o que conquistó el corazón de las y los mexicanos y de muchos aficionados de todo el mundo, sino ver a las personas y sus necesidades. Entonces, queríamos contarles esta gran historia y me da mucho gusto, Carla. Un saludo muy grande a tus hijos», sentenció Sheinbaum Pardo.
Por su parte, Karla agradeció a la presidenta la oportunidad de adquirir una vivienda y tener la tranquilidad de que sus hijos duerman en otro lugar: «ya no estamos vulnerables y estamos, gracias a Dios, bien».
«Y efectivamente, o sea, yo lo único que quería era que me ayudaran, que me escucharan y yo con mi trabajo pagar mi casa para mis hijos», destacó la cabeza de la familia de Merlín.
Sheinbaum ya había prometido apoyo a la familia del Pato Merlín
El pasado 22 de junio, el Pato Merlín y su familia visitaron Palacio Nacional para reunirse con la presidenta.
Durante su conferencia, la mandataria recalcó que esta invitación fue «un asunto de humanismo», pues reconoció que el pato ya es la mascota oficial de México durante el Mundial 2026, pero también es importante reconocer a las personas que cuidan de este animal.
A la conferencia asistieron Karla Ivette Gómez y sus hijos Carlos, de 22 años, y Christian, de 14, quienes se dedican a la venta de aguas y refrescos en las calles del Centro Histórico.
«Nos sentimos muy honrados de estar aquí con la presidenta. Es un honor, para nosotros estar enfrente de ustedes. Y que el mundo entero conozca lo que es la parte bonita mexicana», explicó Karla sobre la visita de su familia a la conferencia de la presidenta.
Sobre la visita de Merlín y su familia, Claudia Sheinbaum también añadió que uno de los objetivos de conocerles era ver una forma de ayudar a esta familia y mejorar su calidad de vida.
«Karla nos ha platicado distintos temas de la vida que lleva y, por supuesto, que los vamos a ayudar a que esta fama que han adquirido, pues a través de nosotros, se convierta en mejora en su calidad de vida», explicó.
