Las afirmaciones de Mariano Rajoy de cara al partido de semifinales del Mundial entre España y Francia causaron indignación.
EFE.- El Gobierno francés calificó este domingo de «absolutamente inaceptables» y «aberrantes» las declaraciones del expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy, quien afirmó que la selección francesa de futbol tiene «un altísimo nivel, eso sí, sin franceses«, en una columna publicada por El Debate tras la clasificación de España para las semifinales del Mundial.
«Si esa declaración es exacta, es absolutamente inaceptable. No refleja en absoluto lo que es Francia«, afirmó el ministro de Interior, Laurent Nuñez, en una entrevista en la televisión BMF TV al ser preguntado por las palabras del exjefe del Ejecutivo español.
El ministro defendió que Francia es «un país de diversidad, donde todo el mundo puede desarrollarse y encontrar su lugar», y lamentó que este tipo de comentarios alimenten los ataques racistas contra los jugadores de la selección francesa, en particular contra su capitán, Kylian Mbappé, a quien la senadora paraguaya Celeste Amarilla le atacó por sus raíces africanas.
«Creo que todavía nos queda mucho camino por recorrer para vivir todos juntos con cohesión. Francia es una República en la que todo el mundo tiene su lugar, sea cual sea su origen, sus convicciones o su religión, siempre que se respeten las reglas comunes de la República», afirmó.
Añadió que declaraciones como esas «no ofrecen una imagen de esperanza» a muchos jóvenes franceses y confesó que le producen «desolación».
Nuñez enmarcó además la polémica en el debate sobre la identidad nacional y rechazó la visión de quienes oponen una supuesta «Francia histórica» o «Francia cristiana» -defendida por la extrema derecha- a una «nueva Francia» -tesis de la extrema izquierda-. «Solo hay una Francia», afirmó, «una República en la que todo el mundo debe poder encontrar su lugar», insistió.
Por su parte, la ministra delegada encargada de la Francofonía, las Alianzas Internacionales y los Franceses en el Extranjero, Éléonore Caroit, condenó hoy los ataques dirigidos contra la selección francesa y aseguró que, «ya vengan de una senadora paraguaya o de un expresidente español, ya sean escandalosos o más insidiosos, todos los ataques racistas contra el equipo de Francia son inaceptables».
«Todos los jugadores del equipo de Francia son franceses. Punto final», afirmó la ministra, antes de añadir que «estos comentarios aberrantes no les impedirán brillar en el terreno de juego. Toda Francia está detrás de sus Bleus».
A las críticas se sumó el primer secretario del Partido Socialista (PS), Olivier Faure, quien rechazó las palabras de Rajoy y defendió que «la selección de Francia está formada únicamente por franceses».
«Francia no es una nación étnica. No tiene un color de piel ni una religión. Es una nación política unida en torno al lema de la República», escribió Faure en sus redes sociales, antes de añadir: «Por mucho que le disguste a la derecha racista».
También el secretario general del Partido Comunista Francés, Fabien Roussel, reaccionó con dureza a las declaraciones de Rajoy: «Antes una senadora de Paraguay, ahora el expresidente del Gobierno de España: ¡no pueden evitar expresar un racismo burdo para intentar desestabilizar a nuestra magnífica selección de Francia!», escribió en redes sociales.
Roussel reclamó además una condena de Rajoy y expresó su apoyo al combinado francés de cara a la semifinal del Mundial: «¡Que Mariano Rajoy sea condenado! ¡Solidario con los Bleus! ¡Todos detrás de los Bleus!», dijo.
La presidenta de Île-de-France, la conservadora Valérie Pécresse, también cargó contra las polémicas declaraciones: «Con su racismo miserable, Mariano Rajoy demuestra su incomprensión total de lo que constituye el alma del pueblo francés. ¡Y de lo que el martes nos llevará a la victoria!», escribió en redes sociales.
Rajoy escribió en su columna que la selección francesa dispone de «un altísimo nivel, eso sí, sin franceses«, pese a que de los 26 futbolistas convocados por el seleccionador Didier Deschamps únicamente tres nacieron fuera de Francia: Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba. El resto nació en territorio francés, aunque muchos son hijos o nietos de inmigrantes.
La polémica reaviva un debate recurrente en Francia sobre inmigración e identidad nacional que cobró fuerza tras la victoria de la selección francesa en el Mundial de 1998, cuando la extrema derecha cuestionó que aquel equipo representara a la «verdadera» Francia por el origen familiar de varios de sus jugadores.
Por Latinus