Las intensas precipitaciones reactivaron un cauce natural, dejando daños materiales en viviendas y arterias viales
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
CASTAÑOS, COAHUILA. – El cauce que durante años permaneció oculto volvió a hacerse presente con una fuerza devastadora. Las intensas lluvias que azotaron Castaños desataron una creciente histórica que convirtió calles en ríos, inundó viviendas y destruyó todo lo que encontró a su paso, dejando en evidencia que el agua siempre encuentra el camino que la naturaleza le trazó.
La corriente siguió su recorrido natural desde el parque Santa Cecilia, atravesó el sector de “La Nogalera”, pasó por debajo de los “Puentes Cuates” y finalmente se incorporó al río Monclova. El volumen de agua superó los niveles que vecinos recuerdan en esa zona, sorprendiendo incluso a habitantes con décadas de vivir en el municipio.
Las viviendas ubicadas en la parte baja de la zona centro fueron las más afectadas por la creciente, mientras que diversas construcciones levantadas en el área de “La Nogalera” sufrieron daños al encontrarse dentro del paso natural del río. La fuerza del agua arrastró lodo, ramas, piedras y otros objetos, dejando a su paso pérdidas materiales y severas afectaciones.
Desde el inicio de la tormenta, autoridades municipales activaron recorridos de supervisión en los puntos considerados de mayor riesgo para monitorear el comportamiento de los escurrimientos y atender cualquier eventualidad. Protección Civil, junto con otras dependencias, permaneció en vigilancia permanente para brindar apoyo a las familias y reducir riesgos.
Como parte de las acciones preventivas, el bulevar Juárez, en el tramo conocido como “La Nogalera”, fue cerrado a la circulación debido a que la corriente atravesaba la vialidad con gran intensidad, representando un peligro para automovilistas y peatones.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para evitar cruzar zonas inundadas y respetar los cierres, mientras continúan las labores de evaluación de los daños ocasionados por las lluvias.