FALTA DE EMPLEO LA LLEVÓ A MIGRAR DESDE CHIAPAS

Elena Hernández viajó con familiares desde Mitontic para realizar actividades en cruceros y obtener ingresos destinados a cubrir necesidades básicas

Por Wendy Riojas

LA PRENSA

La falta de empleo y los bajos ingresos en comunidades indígenas de Chiapas obligaron a Elena Hernández, una mujer de 27 años de origen tzotzil, a recorrer más de mil 700 kilómetros hasta Monclova junto con su madre, su hija de siete años y un hermano menor, con la esperanza de obtener recursos para alimentar a su familia.

Originaria de una comunidad del municipio de Mitontic, Chiapas, Elena relata que en su lugar de origen el trabajo en el campo apenas deja un ingreso de 50 pesos diarios, pese a jornadas de hasta 12 horas, de seis de la mañana a seis de la tarde.

En la entrevista realizada en Bulevar Harold R. Pape con Avenida Monterrey, declaró: “Allá no hay trabajo. Sembramos maíz, frijol y también cortamos café, pero nos pagan muy poco. Con eso no alcanza para vivir”, expresó.

Por lo tanto, desde hace dos semanas llegó a la Ciudad de Monclova para realizar malabares en los cruceros de la ciudad y solicitar apoyo económico. Ella permanece alrededor de una hora y media debido a las altas temperaturas y porque debe cuidar a su hija.

“Solo salgo un rato para juntar algo para la comida y luego regreso al cuarto donde estamos viviendo”, comentó “tenemos que pagar una renta de 1 mil 500 mensuales, es decir, vivimos al día”.

Elena asegura que en Monclova algunas personas les brindan agua, alimentos o pequeñas aportaciones económicas, aunque reconoce que los apoyos son insuficientes. “Hay gente que sí nos ayuda con comida o agua y se los agradecemos mucho”, dijo.

BUSCA APROVECHAR VACACIONES ESCOLARES

La mujer explicó que decidió viajar durante el periodo vacacional para no interrumpir los estudios de su hija Betty, de siete años, quien cursa el primer grado de primaria en Chiapas y regresará a clases una vez que retornen a su comunidad.

Además, reveló que tiene otra hija de dos años, para quien requiere leche de fórmula, pañales y otros artículos básicos.

En la entrevista menciona que autoridades de PRONNIF o personas le han impedido permanecer en los cruceros con su hija, bajo el argumento de que la menor se encuentra en riesgo o explotada.

Sin embargo, señala: “No estoy explotando a mi hija. Siempre está conmigo y la estoy cuidando. Si salgo es porque en mi pueblo no hay trabajo y necesitamos comer”, señaló.

DENUNCIA CONDICIONES DE POBREZA

Elena afirmó que en su comunidad las familias sobreviven con ingresos muy bajos y que incluso menores de edad participan en labores agrícolas para contribuir al sustento familiar. Comentó que uno de sus hijos, de 12 años, ayuda en el corte de café.

Y reitera que su principal objetivo es reunir dinero para comprar alimentos, principalmente maíz y frijol, antes de regresar a Chiapas para alimentar a su familia.  “Lo que junto es para la comida de mi familia. Cuando termine este periodo de vacaciones nos vamos a regresar”, indicó.

Entre los artículos que requiere se encuentran: ropa y calzado para su hija Betty (talla 7 de ropa y zapato número 18, leche de fórmula NAN para su bebé de dos años, pañales talla 2 y calzado para ella, talla 24.

Elena, quien habla principalmente el idioma tzotzil, hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para visibilizar las condiciones de pobreza y los bajos salarios que enfrentan numerosas familias indígenas en comunidades rurales de Chiapas, situación que, afirmó, las obliga a migrar temporalmente en busca de mejores oportunidades.

Publicado por Iris Camila Beltran