Al menos tres entidades más han presentado casos de reclutamiento por el crimen organizado; Oaxaca registró un incremento del 155% en un año

En medio de reportes de incremento de reclutamiento forzado por parte del crimen organizado en algunas entidades del país, la ciudad de Morelia, en Michoacán, registró un total de 18 adolescentes rescatados que también estarían relacionados con este crimen.

Alfonso Martínez Alcázar, alcalde de Morelia, reportó que los jóvenes fueron localizados en la Central de Autobuses luego de que algunos de ellos fueron reclutados de manera involuntaria para realizar trabajos.

Su rescate se llevó a cabo en durante una intervención de la Policía de Morelia, en conjunto con los Puntos Naranja y la Secretaría de la Mujer; sin embargo, no brindó más información acerca de las edades o condiciones en las que se realizó su reclutamiento.

“Hemos logrado rescatar a 18 adolescentes que estaban siendo reclutados de manera involuntaria para algunos trabajos, probablemente del crimen organizado”, dijo durante la presentación de su segundo informe de gobierno.

Además, dijo que el programa también permitió rescatar a mujeres víctimas de trata, algunas provenientes de otros países.

Los datos enciende una alerta en Michoacán, estado donde, según la propia Fiscalía, el reclutamiento de jóvenes por el narco ya no es solo forzado, sino cada vez más voluntario.

Y es que la ciudad funciona como paso del tren migrante, condición que la convierte en escenario propicio para el reclutamiento y la comisión de otros delitos. Además, el alcalde señaló que la central camionera fue durante años un espacio tomado por la delincuencia, la drogadicción y el vandalismo; lugar donde fueron ubicados los menores de edad.

El alcalde también recordó que en 2021 Morelia ocupaba el tercer lugar nacional entre las ciudades más violentas contra las mujeres. Al primer año de su administración actual, dijo, el municipio logró salir de la lista de las 100 ciudades más violentas en ese rubro.

El reclutamiento en Michoacán también sería voluntario

En junio de 2026, el entonces fiscal del estado, Carlos Torres Piña, reveló ante medios que en los últimos casos detectados de reclutamiento de menores por el narco no involucran coerción directa, abriendo una puerta a la posibilidad de ingresar a sus filas de manera voluntaria.

“Por los hechos recientes, este es el tercer caso que detectamos con estas características y modus operandi. Hemos visto que a través de fuentes abiertas han tratado de reclutar a jóvenes”, detalló.

La Fiscalía michoacana documentó cuatro intentos de reclutamiento en aquel momento, de los cuales dos fueron voluntarios. El modus operandi se detectado fue a través de redes sociales: los grupos criminales pagaron el traslado desde el lugar de origen del joven y les brindaron transporte una vez que llegaron al punto de encuentro.

Entre los casos registrados figuran una joven originaria de Jalisco que fue interceptada en su camino hacia la región de Tierra Caliente, una mujer proveniente del Estado de México localizada en Apatzingán y dos jóvenes de Uruapan encontrados en la misma zona. En el último caso, un taxista fue detenido por haber fungido como enlace de traslado.

El fenómeno no es exclusivo de Michoacán: Oaxaca, Sonora y la alerta nacional

Las cifras que registran otros estados dibujan la magnitud del problema. En Oaxaca, las detenciones de adolescentes vinculados al reclutamiento por el narco crecieron 155% en el último año, según alertó el fiscal general del estado, Bernardo Rodríguez Alamilla.

El fiscal también reveló que 7 de cada 10 adolescentes de entre 13 y 14 años reclutados por el narco terminan muertos, en prisión o con alguna discapacidad antes de cumplir seis años dentro de la organización debido a las condiciones violentas en las que se desarrollan al interior de los grupos criminales.

La Fiscalía de Oaxaca identificó tres vías principales de captación. La primera es el contacto directo a través de un conocido que acerca gradualmente al adolescente al grupo delincuencial. La segunda consiste en ofrecer droga de forma gratuita hasta generar dependencia, lo que deriva en la incorporación del joven como distribuidor. La tercera, y la de mayor crecimiento, opera en entornos digitales.

TikTok, Facebook e Instagram son las plataformas donde comienza el proceso. En la sección de comentarios de videos con referencias a la narcocultura aparecen mensajes de enganche como: “Raza, ocupo gente para tema de Zacatecas.” Una vez que el adolescente responde, los reclutadores lo migran a plataformas de mensajería directa como WhatsApp Signal. También se ha detectado el uso de videojuegos en línea como Free Fire y Roblox para establecer ese contacto privado inicial.

En Sonora, el panorama es igual de preocupante. El vocero de los Comités Ciudadanos de Seguridad Pública, Marco Paz Pellat, alertó en enero pasado sobre casos de niños de 8 y 9 años víctimas de reclutamiento forzado mediante falsas ofertas de trabajo publicadas en redes sociales.

Las ofertas prometían salarios altos, descansos y prestaciones superiores a la ley, con empleos relacionados con la recolección de cultivos o trabajo de oficina.

“Desafortunadamente en esta necesidad que tienen los grupos criminales de remplazar las bajas que han tenido, están optando por lo que tienen, ¿y quiénes son más sensibles a este tipo de ofertas engañosas? Pues los jóvenes y los niños”, señaló Paz Pellat.

La organización civil Reinserta calcula que hay al menos 30 mil niños, niñas y adolescentes ya reclutados por el crimen organizado en México, y otros 250 mil en situación de riesgo. Los principales factores de vulnerabilidad son el abandono, la exposición a la violencia, el consumo de drogas, las carencias económicas y la necesidad de sentido de pertenencia.

La guerra entre cárteles como motor del reclutamiento

Mike Vigil, exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, advirtió en enero pasado en entrevista con Infobae México que la disputa interna del Cártel de Sinaloa entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos —desatada tras la entrega a Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada en septiembre de 2024— ha intensificado el uso de menores como sicarios.

“El conflicto entre los Chapitos y los Mayos en Sinaloa ha provocado que comiencen a usar más y más niños como sicarios. Han perdido muchos elementos, siguen reclutando pero ahora están utilizando niños, menores de edad, simplemente porque necesitan sicarios para estar en estos conflictos”, explicó Vigil.

El exagente calculó que entre 20 mil y 30 mil menores funcionan actualmente como sicarios en México. Señaló que los cárteles los prefieren por razones prácticas: las sentencias que enfrentan son menores que las de los adultos, lo que les permite regresar a las filas del crimen tras cumplirlas, y aceptan pagos más bajos.

“Esto comenzó a aumentar fuertemente hace aproximadamente cinco años. Pero esto yo creo que se está incrementando porque hay conflicto entre los cárteles, pierden muchos elementos. Esto sigue creciendo, es un problema que si México no hace algo para controlarlo, va a perder a mucha juventud”, alertó Vigil.

El fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, documentó desde el año pasado una ruta de adiestramiento que pasa por Zacatecas, Nayarit y Sinaloa, con regiones de Michoacán y Guerrero también identificadas como zonas de entrenamiento.

Organizaciones como Reinserta y el propio Vigil han señalado la importancia de que la ley mexicana tipifique el reclutamiento de infancias por el crimen organizado como un delito autónomo, lo que permitiría identificar la magnitud real del problema y sancionarlo de forma proporcional.

Información de Infobae

Publicado por Iris Camila Beltran